En las últimas horas del 14 de agosto, el fondo marino frente a Indonesia liberó una energía equivalente a un terremoto de magnitud 7.7, recordándonos que la corteza terrestre es un sistema vivo e impredecible. A miles de kilómetros de distancia, Perú activó sus protocolos de vigilancia costera, ese ejercicio colectivo de precaución que distingue a las sociedades que han aprendido a convivir con la fragilidad del suelo que las sostiene. La amenaza de tsunami fue descartada para el litoral peruano, pero Indonesia quedó enfrentando el trabajo más difícil: contabilizar sus pérdidas en medio de ré
Terremoto de 7.7 en Indonesia: Marina de Guerra peruana intensifica vigilancia por tsunami
Se reportaron afectaciones en viviendas y estructuras, con escenas de pánico en centros comerciales; autoridades evalúan daños y posibles víctimas en zonas próximas al epicentro.