En las primeras horas del domingo, la tierra habló desde las profundidades de Ibaraki y su voz llegó hasta el corazón de Tokio. Un sismo de magnitud 5,9 recordó a millones de personas que Japón vive sobre una de las zonas más activas del planeta, dejando más de veinte heridos y disrupciones pasajeras en la infraestructura urbana. La respuesta fue ordenada y la amenaza de tsunami fue descartada con rapidez, confirmando que la memoria colectiva del desastre forja también la resiliencia de las instituciones.
Terremoto de 5,9 sacude Tokio y deja más de 20 heridos
Más de 20 personas resultaron heridas, principalmente por caídas y golpes, con una mujer sufriendo lesión grave en la cadera.