El lunes, la tierra habló desde las profundidades del Chocó colombiano con una magnitud de 7,4, dejando al menos 132 vidas truncadas. Lo que la ciencia nos recuerda es que no todos los terremotos nacen del mismo impulso: mientras Colombia sufre la lenta inmersión de la placa de Nazca bajo el continente, Venezuela ha padecido el roce lateral entre placas que se rozan sin ceder. Dos naciones sacudidas por fuerzas comparables en intensidad pero radicalmente distintas en origen, como si la Tierra eligiera idiomas diferentes para decir lo mismo.
Terremoto colombiano de 7,4 tiene origen tectónico distinto al de Venezuela
El terremoto de magnitud 7,4 en Colombia causó al menos 132 muertes, mientras que los terremotos en Venezuela dejaron más de 6,300 muertos.