Centenares de investigadores sin cobertura médica, 379 a punto de perder sus empleos
El Conicet enfrenta una caída presupuestaria de tres años con inversión menor a la de 2001, afectando salarios y beneficios de científicos y técnicos. 379 becarios posdoctorales enfrentan despido por no renovación de prórrogas, mientras centenares carecen de cobertura médica tras problemas con la obra social.
- Presupuesto del Conicet cayó en tres años a niveles menores que 2001
- 379 becarios posdoctorales enfrentan despido por no renovación de prórrogas
- Centenares de investigadores carecen de cobertura médica desde hace dos años
- Conicet ofrece 90.000 pesos para que becarios renuncien a obra social
- Nueva manifestación convocada para el 15 de julio
Investigadores y técnicos del Conicet realizaron una movilización en Palermo contra recortes presupuestarios, despidos inminentes y problemas con la cobertura médica de becarios, denunciando un "cientificidio".
La mañana del miércoles, frente al Polo Científico de Palermo, se congregó un grupo de investigadores, técnicos y empleados del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas decididos a hacer visible una crisis que, según denuncian, amenaza la supervivencia misma de la ciencia argentina. Bajo un fuerte dispositivo policial, los manifestantes convocados por la organización "Conicet en lucha" ocuparon la esquina de Santa Fe y Godoy Cruz poco después de las once de la mañana, cortando un carril de la avenida como medida de presión. Cuando intentaron avanzar hacia el centro de la ciudad, la Policía de la Ciudad envolvió la protesta para contenerla, generando algunos incidentes menores pero dejando clara la tensión que rodea el conflicto.
Lo que llevó a estos científicos a las calles fue una combinación de presiones que, en su conjunto, pintan un cuadro de deterioro institucional. Durante los últimos tres años, el presupuesto destinado al Conicet ha caído de manera sostenida, hasta el punto de que la inversión del Tesoro en investigación es hoy menor que la registrada en 2001, un año de crisis económica profunda en el país. Este achicamiento presupuestario no es abstracto: tiene consecuencias concretas en los salarios, las becas y los beneficios de quienes trabajan en el organismo. Los manifestantes utilizaron el término "cientificidio" para describir lo que consideran una política deliberada de desmantelamiento del sector científico nacional.
El punto más inmediato de conflicto es la suerte de 379 becarios posdoctorales. Estos investigadores altamente calificados están a la espera de que se oficialice su ingreso a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico, el programa que los convertiría en investigadores permanentes del Conicet. Históricamente, mientras esperan esa efectivización, reciben prórrogas de sus becas posdoctorales. Pero este año, el organismo decidió no renovarlas. Agustín Ormazábal, uno de los científicos que participó en la protesta, explicó que según información del directorio del Conicet, estos aspirantes no obtendrán sus plazas hasta 2028. Sin esa prórroga, perderán sus ingresos y sus empleos. Desde el Conicet respondieron que otorgar esas prórrogas implicaría una erogación de cientos de miles de millones de pesos que no tienen presupuestados y que, además, legalmente no es posible crear o prorrogar becas sin partida presupuestaria. Pero no explicaron por qué se demora tanto la efectivización de los postulantes.
Paralelo a esto, centenares de becarios doctorales y posdoctorales se encuentran sin cobertura médica. La obra social que los cubría, Unión Personal, ha presentado deficiencias graves en el servicio durante los últimos dos años. El Conicet reconoció que recibió reclamos sobre estos problemas y ofreció a los becarios la opción de cambiar de obra social, cobrando una asignación para gestionar su propia cobertura. Pero los manifestantes denunciaron que la solución que el directorio decidió implementar fue más drástica: ofrecer una renuncia voluntaria a la obra social a cambio de 90.000 pesos, un monto que consideran insuficiente. Para quienes padecen enfermedades preexistentes o tienen familiares a cargo, esta cantidad no alcanza para contratar un plan de salud privado que les brinde cobertura real.
Durante la movilización, los carteles y las camisetas llevaban mensajes como "Por un Conicet democrático y de los trabajadores" y "No al Cientificidio". Algunos manifestantes portaban muñecos inflables de la "estrella culona", la especie marina descubierta en una expedición del Conicet el año anterior que se hizo viral en redes sociales, transformando un símbolo de los logros científicos del organismo en un emblema de su actual crisis. Los manifestantes exigían un diálogo directo con Daniel Salamone, el presidente actual del Conicet, pero no hubo respuesta a esa demanda.
Alrededor de las dos de la tarde, la protesta se trasladó a la calle Godoy Cruz, a pocas cuadras del punto de concentración inicial. En asamblea, los manifestantes decidieron dispersarse, pero no sin antes convocar a una nueva movilización para el 15 de julio, cuando el directorio del Conicet volverá a reunirse. La próxima semana, entonces, podría traer nuevos enfrentamientos entre los investigadores que reclaman por sus empleos y sus derechos, y una administración que dice no tener los recursos para satisfacer esas demandas.
Citações Notáveis
Son aspirantes que, de acuerdo con información del directorio del Conicet, obtendrán la plaza recién en 2028— Agustín Ormazábal, científico participante en la protesta
La propuesta del directorio fue ofrecer renuncia voluntaria a la obra social a cambio de 90.000 pesos, un monto insuficiente que condena a quienes padecen enfermedades preexistentes— Manifestantes del Conicet
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Qué hace que 379 investigadores pierdan sus empleos de repente? ¿No hay una ley que los proteja?
Técnicamente, no son empleados permanentes. Son becarios en una zona gris: esperan ser incorporados a la carrera científica, pero mientras tanto viven de prórrogas que el Conicet siempre había renovado. Este año decidió no hacerlo.
¿Y el Conicet dice que no tiene dinero?
Dice que no tiene presupuesto para eso, y que legalmente no puede crear becas sin partida presupuestaria. Pero nadie explica por qué la efectivización de estos investigadores se demora hasta 2028.
Eso es un limbo. ¿Cuánto tiempo llevan esperando?
No está claro en los documentos, pero lo importante es que mientras esperan, pierden ingresos y cobertura médica. Es un castigo por una demora administrativa que no es culpa de ellos.
Hablemos de la obra social. ¿Qué pasó exactamente?
La obra social dejó de funcionar bien hace dos años. El Conicet ofreció cambiarla, pero luego decidió que los becarios renunciaran a cambio de 90.000 pesos para que se arreglen solos. Es insuficiente si tienes una enfermedad crónica.
¿Cuántas personas quedaron sin cobertura?
Centenares. No hay un número exacto, pero es un problema masivo que afecta especialmente a quienes tienen dependientes o condiciones preexistentes.
¿Por qué el Conicet no simplemente renegocia con una mejor obra social?
Porque eso también cuesta dinero. El organismo está en una espiral: menos presupuesto, menos servicios, más conflicto. Y nadie en el gobierno parece dispuesto a invertir más en ciencia.