Una microbiota equilibrada reduciría el riesgo de infección por COVID-19

Una buena salud intestinal es la base de una buena salud general
El concepto central que emerge de la investigación sobre microbiota y COVID-19, según expertos en medicina de precisión.

El 80% del sistema inmune reside en la microbiota intestinal; el desequilibrio microbiano (disbiosis) aumenta vulnerabilidad al SARS-CoV-2. Investigadores de Hong Kong identificaron bacterias específicas correlacionadas con gravedad de COVID-19; mayor presencia de Faecalibacterium prausnitzii reduce severidad.

  • El 80% del sistema inmunológico reside en la microbiota intestinal
  • Investigadores de Hong Kong analizaron 15 pacientes con COVID-19 y 21 controles
  • Faecalibacterium prausnitzii se correlaciona con menor gravedad de COVID-19
  • Hasta el 15% de personas con COVID-19 presentan síntomas gastrointestinales
  • Se desarrollan fórmulas probióticas con 7 cepas de Lactobacillus para fortalecer inmunidad

Estudios científicos demuestran que una microbiota intestinal balanceada, fortalecida con prebióticos y probióticos, reduce significativamente el riesgo de infección por COVID-19 y la gravedad de síntomas gastrointestinales.

El intestino alberga aproximadamente el 80% de nuestro sistema inmunológico, un dato que cobra particular importancia cuando se considera cómo el coronavirus SARS-CoV-2 no solo ataca los pulmones sino también el tracto digestivo. Desde que la pandemia comenzó hace poco más de un año en China, los investigadores han observado que miles de personas infectadas desarrollan síntomas gastrointestinales además de los respiratorios: diarrea, vómitos, náuseas, dolor abdominal. Estos síntomas no son accidentales. Están directamente vinculados a cambios en la microbiota intestinal, ese ecosistema de bacterias que vive en nuestro colon y que determina en gran medida nuestra capacidad de defendernos de las infecciones.

El virus ingresa al cuerpo a través de receptores específicos llamados ACE2-TMPRSS2, que se expresan en más de 150 tipos de células. Están particularmente concentrados en los alvéolos pulmonares, en los intestinos delgado y grueso, y en los riñones. Cuando el virus infecta el intestino, genera inflamación y provoca lo que los médicos llaman disbiosis: un desequilibrio en la composición microbiana que debilita las defensas locales. Investigaciones previas ya habían demostrado que la disbiosis se asocia no solo con problemas digestivos sino también con enfermedades crónicas como obesidad, diabetes, arterioesclerosis y asma. Ahora, estudios recientes sugieren que hasta el 15% de las personas con COVID-19 presentan manifestaciones gastrointestinales significativas.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Hong Kong analizó el microbioma intestinal de 15 pacientes hospitalizados con COVID-19 de diferentes grados de severidad, comparándolos con un grupo control de 21 personas. Lo que encontraron fue revelador: bacterias específicas como Coprobacillus, Clostridium ramosum y Clostridium hathewayi se correlacionaban con mayor gravedad de la enfermedad. En contraste, una bacteria llamada Faecalibacterium prausnitzii, que tiene propiedades antiinflamatorias, se asociaba con casos menos severos. El microbioma, explicaron los investigadores, es nuestro segundo genoma: el análisis genético de los genes presentes en nuestras bacterias intestinales, determinable a partir de una pequeña muestra de materia fecal.

Este descubrimiento ha llevado a los investigadores de Hong Kong a desarrollar una fórmula probiótica en forma de suplemento que busca restaurar el equilibrio microbiano y fortalecer la inmunidad contra COVID-19 y otras infecciones virales emergentes. Ya existen en el mercado suplementos con siete cepas probióticas de Lactobacillus. Una mayor cantidad de estas bacterias beneficiosas se asocia con niveles elevados de linfocitos T CD4+, células cruciales del sistema inmune que actúan como sensores, reconocen microorganismos invasores y comunican esa información al resto del sistema de defensa para que otros linfocitos produzcan anticuerpos.

La investigación del doctor Jilei Zhang de la Universidad de Illinois en Chicago, publicada en la revista Genes & Disease, sugiere que la microbiota intestinal podría ser la base de la susceptibilidad de individuos sanos al COVID-19. Durante el tratamiento de pacientes con COVID-19, se ha observado que muchos presentaban disbiosis microbiana con disminuciones notables en probióticos como Lactobacillus y Bifidobacterium. La implementación de apoyo nutricional saludable e indicación de prebióticos o probióticos que regulen el equilibrio microbiano reduce el riesgo de infecciones secundarias causadas por translocación bacteriana, es decir, cuando las bacterias intestinales atraviesan la barrera intestinal.

La composición de la microbiota también revela mucho sobre los hábitos alimentarios de una persona. Una prevalencia de bacterias Prevotellaceae indica una dieta basada en plantas: verduras, frutas, legumbres. Este patrón es común en personas vegetarianas y veganas. Por el contrario, una mayor prevalencia de bacterias Bacteroidetes sugiere una alimentación occidental caracterizada por alto contenido de carne, productos de origen animal, alimentos ultraprocesados, frituras, exceso de azúcar y bebidas azucaradas. Mediante análisis de saliva y pruebas genéticas nutricionales, es posible diseñar planes de alimentación personalizados basados tanto en los marcadores genéticos como en la composición específica del microbioma de cada persona, con seguimiento médico-nutricional cada tres a seis meses.

Aunque el estudio de Hong Kong incluyó un número relativamente pequeño de participantes y fue denominado por sus autores como un estudio piloto, representa un camino estratégico promisorio para incorporar el análisis del microbioma en el manejo clínico e incluso preventivo de COVID-19, dentro del marco de la medicina de precisión. Lo que estos hallazgos confirman es un concepto cada vez más central en la medicina moderna: que una buena salud intestinal es la base de una buena salud general, y que fortalecer la microbiota mediante nutrición adecuada y suplementación probiótica podría ser una herramienta valiosa tanto para prevenir como para reducir la gravedad de infecciones virales.

La microbiota intestinal puede ser la base de la susceptibilidad de individuos sanos al COVID-19, y las características microbianas centrales del intestino pueden servir como objetivo potencial de prevención y tratamiento
— Doctor Jilei Zhang, Universidad de Illinois en Chicago
La implementación de apoyo nutricional e indicación de prebióticos o probióticos regulan el equilibrio de la microbiota intestinal y reducen el riesgo de infección secundaria
— Doctor Jilei Zhang
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué el intestino es tan importante en la defensa contra el COVID-19 si el virus ataca principalmente los pulmones?

Model

Porque el virus no solo ataca los pulmones. Usa los mismos receptores ACE2 para entrar en las células intestinales, y cuando lo hace, daña el ecosistema bacteriano que vive allí. Ese ecosistema es donde vive la mayor parte de nuestro sistema inmunológico.

Inventor

Entonces la disbiosis no es solo un problema digestivo.

Model

Exactamente. Cuando el equilibrio microbiano se rompe, se debilita toda la defensa del cuerpo. Es como si el virus tuviera dos frentes de ataque: los pulmones y el intestino, y si el intestino ya está comprometido, el cuerpo tiene menos recursos para defenderse.

Inventor

¿Cómo saben los investigadores qué bacterias son buenas y cuáles son malas?

Model

Comparando. Tomaron muestras de personas con COVID-19 grave y leve, y vieron que ciertas bacterias aparecían más en los casos graves. Otras, como la Faecalibacterium prausnitzii, aparecían más en los casos leves. Es como un mapa: te muestra dónde está la vulnerabilidad.

Inventor

¿Y si alguien ya tiene una microbiota desequilibrada antes de infectarse?

Model

Ese es el punto clave. Probablemente sea más vulnerable. Por eso los investigadores están desarrollando probióticos específicos: no es solo tratar COVID-19, es preparar el cuerpo antes de que llegue.

Inventor

¿Qué tan personalizado puede ser este tratamiento?

Model

Muy personalizado. Pueden analizar tu microbioma, tu genética nutricional, y diseñar un plan de alimentación y suplementación específico para ti. No es un tratamiento de talla única.

Inventor

¿Esto significa que la dieta es preventiva contra COVID-19?

Model

Sí, pero no de forma directa. Una buena dieta construye una microbiota fuerte. Una microbiota fuerte construye un sistema inmunológico fuerte. Un sistema inmunológico fuerte resiste mejor cualquier infección, incluido COVID-19.

Quer a matéria completa? Leia o original em infobae ↗
Fale Conosco FAQ