Venezuela no reposa sobre tierra firme en sentido geológico: el encuentro entre la placa del Caribe y la placa sudamericana convierte al país en un escenario de tensión tectónica permanente. El 17 de julio, un nuevo temblor registrado por FUNVISIS recordó que la actividad sísmica no es anomalía sino condición estructural de esta nación. En la historia larga de la Tierra, estos movimientos son el idioma ordinario del planeta; para quienes los habitan, son una invitación a la preparación y la conciencia.