En un momento en que la industria global busca reconciliar el crecimiento económico con la responsabilidad planetaria, Telefónica ha renovado su compromiso climático con un plan que traza el camino hacia cero emisiones netas en 2040. La compañía española no solo fija metas validadas científicamente, sino que argumenta que las oportunidades económicas de esta transición superan ampliamente sus riesgos. Es la historia de una gran corporación que intenta demostrar que descarbonizar no es renunciar, sino reinventarse.