En la madrugada del 22 de julio, Teherán activó sus defensas aéreas sobre la capital por primera vez desde el inicio de la escalada actual, mientras Estados Unidos completaba su undécima oleada consecutiva de bombardeos contra objetivos militares iraníes. Lo que comenzó como un conflicto de misiles y respuestas aéreas se ha transformado en una guerra de desgaste sobre el estrecho de Ormuz, la arteria por donde fluye una quinta parte del petróleo y gas del mundo. Con los esfuerzos diplomáticos en colapso y ambas partes atacando infraestructura civil, millones de personas en la región enfrentan
Teherán activa defensa aérea en undécima noche consecutiva de ataques estadounidenses
Millones de personas en la región enfrentan riesgos por ataques a infraestructura civil y tráfico marítimo interrumpido en el estrecho de Ormuz.