En Santa Fe, un video grabado por un ciudadano común bastó para que la Agencia de Seguridad Vial suspendiera preventivamente el carnet del senador Oscar Dolzani, captado conduciendo con el celular en una mano y el mate en la otra. El episodio trasciende la infracción de tránsito: coloca a un representante del poder legislativo ante la misma ley que rige para cualquier ciudadano, recordándonos que la vigilancia colectiva de las redes sociales ha redibujado los límites entre lo privado, lo público y lo impune.