Venezuela reporta 1.943 muertos por sismos; gobierno calcula 10 mil pérdidas totales

1,943 fallecidos confirmados, 10,571 heridos, 15,866 damnificados, y estimaciones de hasta 10,000 personas desaparecidas en zonas de Caraballeda y Catia La Mar tras los terremotos.
Aproximadamente diez mil personas desaparecidas en el vacío entre los vivos y los muertos
La brecha entre treinta mil personas estimadas en la zona y diecinueve mil ochocientos sesenta y uno rescatadas sugiere una pérdida catastrófica sin precedentes.

El gobierno estima que 30,000 personas estaban en la zona de desastre; 19,861 lograron salvarse, dejando un vacío de aproximadamente 10,000 personas no contabilizadas. La NASA reporta 58,870 edificios dañados o destruidos, cifra muy superior a los 855 edificios que el gobierno reconoce oficialmente en su evaluación.

  • 1,943 fallecidos confirmados, 10,571 heridos, 15,866 damnificados
  • Gobierno estima 30,000 personas en zona de desastre; 19,861 salvadas
  • NASA reporta 58,870 edificios dañados; gobierno reconoce 855
  • Niño de tres años rescatado tras seis días bajo escombros
  • ONU adquiriendo 10,000 bolsas para cadáveres

Seis días después de dos terremotos en Venezuela, el gobierno reporta 1,943 fallecidos y 6,461 rescatados. Cálculos oficiales sugieren que aproximadamente 10,000 personas podrían haber perecido en la zona más afectada.

Seis días después de que dos terremotos sacudieran Venezuela, las autoridades enfrentan la tarea de contar los muertos mientras las cifras oficiales y las estimaciones independientes divergen de manera alarmante. El gobierno ha confirmado mil 943 fallecidos y diez mil 571 heridos, pero detrás de estos números hay un cálculo más sombrío que sugiere que aproximadamente diez mil personas más podrían haber perecido en las zonas más devastadas de Caraballeda y Catia La Mar.

Jorge Rodríguez, presidente del parlamento y vocero del gobierno, presentó un análisis detallado de cómo llegó a estas conclusiones. Utilizando sobrevuelos con drones, datos censales, encuestas en hospitales y testimonios de familias y rescatistas, el gobierno estimó que alrededor de treinta mil personas se encontraban en las zonas de desastre en el momento de los terremotos. De esas treinta mil, aproximadamente trece mil cuatrocientas a trece mil quinientas lograron salir por sus propios medios o con ayuda de familiares en los primeros momentos. A esto se sumaron seis mil cuatrocientos sesenta y uno personas rescatadas durante los seis días siguientes: dos mil cuatrocientas siete el primer día, dos mil novecientas setenta y tres el segundo, setecientos treinta y uno el tercero, trescientos cuarenta y cinco el cuarto, cuatro el quinto, y un niño de tres años el sexto. El total de vidas salvadas alcanza diecinueve mil ochocientos sesenta y uno personas. La diferencia entre treinta mil y diecinueve mil ochocientos sesenta y uno deja un vacío de aproximadamente diez mil ciento treinta y nueve personas no contabilizadas.

Esta cifra coincide de manera inquietante con una estimación hecha por Naciones Unidas. Gianluca Rampolla Del Tindaro, coordinador de la ONU en Venezuela, reveló que su organización estaba adquiriendo diez mil bolsas para cadáveres, una cantidad que sugiere una evaluación similar de las pérdidas totales. Aunque Rampolla fue cuidadoso en no especular sobre cifras no anunciadas oficialmente por el gobierno, el número de bolsas habla por sí solo.

La discrepancia entre las evaluaciones de daño también es notable. El gobierno reporta ochocientos cincuenta y cinco edificios afectados en todo el país, de los cuales ciento ochenta y nueve se colapsaron completamente y seiscientos sesenta y seis sufrieron daños graves o colapsos parciales. Sin embargo, la NASA, utilizando imágenes del satélite Sentinel-1 del programa europeo Copernicus, estimó que cincuenta y ocho mil ochocientos setenta edificios fueron dañados o destruidos en toda la región afectada. La diferencia entre ochocientos cincuenta y cinco y cincuenta y ocho mil ochocientos setenta sugiere que la evaluación gubernamental captura solo una fracción del daño real.

En medio de la devastación, hubo momentos de esperanza. El martes en la madrugada, un equipo de rescate de Jordania extrajo a Klieber Morán, un niño de tres años, de los escombros del edificio Los Corales Garden 1 después de seis días atrapado bajo los escombros. El niño fue estabilizado y trasladado al estado de Sucre para recibir atención médica especializada. Su rescate fue anunciado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez como un símbolo de que los esfuerzos de búsqueda continuaban.

La respuesta del gobierno ha sido desigual. En La Guaira, la zona más afectada, las autoridades se han instalado para coordinar operaciones de rescate y las personas reciben a los funcionarios con esperanza, enfocados en recuperar a sus familiares. Pero en otros lugares, como El Junquito, un sector montañoso con jurisdicción compartida entre Caracas y La Guaira, los habitantes se sienten abandonados. Algunos pobladores se han quejado de que el gobierno no ha enviado maquinaria pesada para limpiar los escombros o evaluar los daños a sus viviendas. También hubo un incidente en el barrio de Los Palos Grandes, donde un grupo de alrededor de veinte personas abucheó a la presidenta Rodríguez durante una visita, reclamando que el gobierno no había hecho nada por el pueblo.

Mientras los rescatistas continúan buscando supervivientes en lugares como Los Cocos, una playa muy concurrida en La Guaira, el panorama es desolador. Amarú Araujo, empresario de cuarenta y seis años, fue como voluntario a la zona con herramientas, una planta eléctrica y ayudantes. Describió el paisaje como algo que requería tiempo para comprender, y habló de compartir experiencias con personas que habían perdido a sus familiares y amigos. Organizaciones como Rotary International han establecido centros de acopio en Caracas para distribuir alimentos, medicinas y ropa a las zonas afectadas. Pero conforme pasan los días, la ventana para encontrar supervivientes se cierra, y los buitres sobrevuelan las ruinas mientras los rescatistas buscan tanto cuerpos vivos como sin vida.

Nosotros calculamos que aproximadamente 30 mil personas se encontraban en las zonas de Caraballeda y Catia La Mar para el momento de los dos terremotos
— Jorge Rodríguez, presidente del parlamento
Estamos adquiriendo 10 mil bolsas para cadáveres
— Gianluca Rampolla Del Tindaro, coordinador de la ONU en Venezuela
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué hay tanta diferencia entre lo que dice el gobierno y lo que dice la NASA sobre los edificios dañados?

Model

El gobierno está reportando solo lo que ha podido verificar directamente a través de inspecciones en el terreno. La NASA está usando imágenes de satélite que pueden detectar cambios estructurales que no requieren una inspección física. Cincuenta y ocho mil edificios versus ochocientos cincuenta y cinco es una brecha enorme, pero ambas cifras pueden ser ciertas dependiendo de cómo se defina "daño".

Inventor

¿Y qué significa realmente que Naciones Unidas esté comprando diez mil bolsas para cadáveres?

Model

Significa que alguien en la ONU hizo sus propios cálculos y llegó a una conclusión similar a la del gobierno: que hay aproximadamente diez mil personas cuyo destino aún es desconocido. No es especulación; es preparación basada en números.

Inventor

El niño rescatado después de seis días bajo los escombros, ¿es un caso excepcional?

Model

Probablemente. Después del tercer día, los números de rescate caen dramáticamente: trescientos cuarenta y cinco el cuarto día, cuatro el quinto. Un niño de tres años sobreviviendo seis días sin agua ni comida es médicamente extraordinario. Es el tipo de historia que el gobierno quiere destacar porque es lo opuesto a la realidad que ven en las ruinas.

Inventor

¿Por qué algunas personas abuchearon a la presidenta?

Model

Porque en algunos barrios, especialmente en zonas de oposición política como Los Palos Grandes, la gente siente que el gobierno está priorizando ciertas áreas. El gobierno concentró sus esfuerzos en La Guaira porque fue la más devastada, pero eso dejó a otros lugares sintiéndose olvidados. La política y la tragedia se entrelazaron.

Inventor

¿Qué está pasando ahora en La Guaira?

Model

Los rescatistas siguen buscando, pero saben que cada día que pasa es menos probable encontrar a alguien vivo. Los voluntarios como Amarú Araujo siguen llegando con herramientas y esperanza, pero el paisaje es desolador. Los buitres sobrevolando mientras buscan cuerpos es la imagen que resume lo que ha quedado.

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