Tres semanas después de que dos sismos de gran magnitud sacudieron el norte de Venezuela, el país contabiliza casi cinco mil muertos y decenas de miles de desplazados, enfrentando una de las tragedias naturales más graves de su historia reciente. La tierra no ha dejado de moverse —más de mil réplicas registradas— mientras el Estado intenta convertir la urgencia humanitaria en un proyecto de reconstrucción a largo plazo. En ese espacio entre el duelo y la reconstrucción, Venezuela busca restablecer no solo estructuras físicas, sino el sentido de hogar para miles de familias.
Sube a 4.930 el saldo de muertos por doble terremoto en Venezuela; 190 edificios colapsados
4.930 personas fallecidas, 16.740 heridas, 17.907 sin vivienda y 21.210 albergadas en campamentos transitorios tras el doble terremoto.