En un gesto que redefine la geografía del poder institucional colombiano, el presidente Abelardo De la Espriella anunció el traslado de la Subdirección de la Policía Nacional a Barranquilla, ciudad que también asumirá el rol de sede alterna presidencial. La decisión, celebrada por académicos como un avance hacia la gobernanza territorial, plantea una pregunta que las sociedades han enfrentado siempre: ¿puede la autoridad funcionar mejor cuando se acerca a los territorios que gobierna, o la distancia del centro es, a veces, también una forma de coherencia? Lo que está en juego no es solo una of