En un momento en que la tecnología puede fabricar la voz y el rostro de cualquier persona, el Estado mexicano respondió con las mismas herramientas que los defraudadores emplearon: la inteligencia artificial. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana desmanteló una red internacional que usaba videos manipulados de altas autoridades para atraer inversiones falsas, logrando congelar más de dos millones de dólares e identificar a trece entidades responsables. El caso revela tanto la sofisticación creciente del fraude digital como la urgencia de que las instituciones evolucionen al mismo r