SpaceX, la empresa de Elon Musk que alguna vez prometió hacer de la humanidad una especie multiplanetaria, ha dado su primer paso en los mercados públicos con cifras que deslumbran y preocupan a partes iguales: ingresos casi duplicados en un año, pero pérdidas persistentes y una apuesta colosal en inteligencia artificial que supera toda expectativa razonable. En el segundo trimestre de 2026, la compañía demostró que puede crecer a una velocidad extraordinaria, pero aún no ha respondido la pregunta que los mercados le formulan con creciente impaciencia: ¿cuándo el crecimiento se convierte en ga