En el umbral de una nueva era para la exploración espacial privada, SpaceX vio interrumpido el jueves el decimotercer vuelo de prueba de su cohete Starship cuando varios motores fallaron en encender y el sistema de seguridad automático detuvo el lanzamiento antes de que el cohete abandonara la plataforma. Era el primer intento desde la histórica salida a bolsa de la compañía en Wall Street, un momento que convirtió el progreso técnico en una promesa pública ante inversores y mercados. El contratiempo, aunque esperado dentro de la lógica iterativa de las pruebas espaciales, resuena con mayor pe