En el umbral de una nueva era para la exploración espacial comercial, SpaceX vio interrumpido el decimotercer vuelo de prueba de su Starship cuando un sistema de seguridad automático detuvo el encendido al detectar fallas en varios motores. El intento llegaba apenas un mes después de que la empresa debutara en Wall Street, convirtiendo cada tropiezo en un evento de resonancia tanto técnica como financiera. Elon Musk anunció que el equipo descargará el combustible y volverá a intentarlo en cuestión de días, recordándonos que el camino hacia el cosmos rara vez es lineal.