Sonora confirma primeros dos casos de viruela del mono en Caborca y Puerto Peñasco

Dos pacientes confirmados en Sonora requieren seguimiento epidemiológico; contactos cercanos bajo vigilancia sin síntomas hasta el momento.
El noventa y cuatro por ciento de los infectados eran hombres, la mayoría en sus treinta.
Un patrón epidemiológico que revelaba cómo el virus circulaba entre grupos específicos en México durante agosto de 2022.

A mediados de agosto de 2022, Sonora se convirtió en la entidad número veinte en registrar casos de viruela símica en México, cuando dos hombres de Caborca y Puerto Peñasco dieron positivo en medio de una epidemia que ya alcanzaba 252 contagios en el país y 35,000 en el mundo. La enfermedad, declarada emergencia internacional por la OMS desde el 23 de julio, avanza con una velocidad sin precedentes históricos, recordándonos que los virus no reconocen fronteras geográficas ni administrativas. México enfrenta esta expansión sin vacunas autorizadas, dependiendo por ahora de la vigilancia epidemiológica como principal escudo.

  • La viruela del mono llegó a Sonora con dos casos confirmados el 17 de agosto, rompiendo el último cordón de contención en el noroeste del país.
  • Con 252 casos en 20 estados y la Ciudad de México absorbiendo más de la mitad de los contagios, la epidemia ya no es un fenómeno capitalino sino una realidad nacional.
  • El perfil epidemiológico es llamativo: el 94% de los infectados son hombres, la mayoría de entre 30 y 39 años, lo que orienta pero también complica las estrategias de comunicación en salud pública.
  • La OMS reportó 35,000 casos en 92 países con un aumento del 20% en una sola semana, subrayando que la emergencia internacional declarada el 23 de julio no es retórica sino urgente.
  • México carece de vacunas disponibles y la senadora Lilly Téllez exigió a la COFEPRIS que autorice reactivos de diagnóstico y acelere la adquisición de inmunizantes antes de que la situación se agrave.

A mediados de agosto de 2022, Sonora confirmó sus primeros dos casos de viruela símica: un hombre de 21 años en Caborca y otro de 54 en Puerto Peñasco, ambos con síntomas desde la primera semana del mes y diagnosticados el 17 de agosto por el Instituto Nacional de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos. Las unidades del IMSS iniciaron el seguimiento de sus contactos cercanos, quienes hasta ese momento no presentaban síntomas.

Con estos casos, México sumaba 252 contagios en 20 entidades. La Ciudad de México era el epicentro indiscutible con 141 casos —más del 56% del total—, seguida por Jalisco con 46 y Yucatán con 15. El dato que más llamaba la atención era el perfil de los infectados: el 94% eran hombres, con una edad promedio de entre 30 y 39 años. La enfermedad se transmite por contacto estrecho con personas infectadas, a través de lesiones, fluidos corporales, gotitas respiratorias o relaciones sexuales, y también mediante objetos contaminados.

La situación global era aún más apremiante. La OMS reportaba 35,000 casos en 92 países, un incremento del 20% en una semana, lo que había motivado la declaración de emergencia de salud pública internacional el 23 de julio. La viruela símica, identificada por primera vez en 1958, nunca había mostrado una propagación tan veloz ni tan extensa geográficamente.

Ante la ausencia de vacunas en México, la senadora panista Lilly Téllez exigió públicamente a la COFEPRIS que autorizara reactivos de diagnóstico y acelerara la adquisición de inmunizantes. Sonora, que hasta ese momento había permanecido libre del virus, se sumaba así a la lista de estados afectados, marcando un nuevo capítulo en la expansión de una epidemia que avanzaba semana a semana hacia territorios antes intactos.

A mediados de agosto, cuando la viruela del mono ya se había propagado por más de la mitad del territorio mexicano, Sonora confirmó sus primeros dos casos. Dos hombres, uno de veintiuno y otro de cincuenta y cuatro años, residentes de Caborca y Puerto Peñasco respectivamente, dieron positivo en las pruebas del Instituto Nacional de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos el diecisiete de agosto. Ambos habían comenzado a presentar síntomas característicos de la enfermedad en la primera semana de agosto, lo que llevó a que las unidades de vigilancia epidemiológica del Instituto Mexicano del Seguro Social les dieran seguimiento.

Para entonces, México ya contabilizaba doscientos cincuenta y dos casos distribuidos en veinte entidades del país. La Ciudad de México era el epicentro indiscutible de la epidemia, concentrando ciento cuarenta y uno de esos contagios, más del cincuenta y seis por ciento del total nacional. Jalisco le seguía con cuarenta y seis casos, y Yucatán con quince. El resto de los estados tenía números mucho más bajos, pero la enfermedad ya había llegado a prácticamente todas las regiones del país. Lo que llamaba la atención de los epidemiólogos era el perfil de los infectados: el noventa y cuatro por ciento eran hombres, y casi la mitad de ellos tenían entre treinta y treinta y nueve años.

Los síntomas de la viruela símica son variados y pueden persistir durante semanas. Fiebre superior a treinta y ocho grados centígrados, inflamación de los ganglios linfáticos, cansancio extremo, erupciones cutáneas o lesiones en la piel, dolor de cabeza y muscular: todo esto podía durar entre dos y cuatro semanas dependiendo del estado clínico del paciente. En el caso de los dos sonorenses, las autoridades sanitarias contactaron a sus familiares y personas cercanas para vigilarlos, aunque hasta ese momento ninguno presentaba síntomas.

La transmisión en México ocurría principalmente a través del contacto estrecho con personas infectadas. Las lesiones, los flujos corporales, las gotitas respiratorias durante la tos o el estornudo, e incluso las relaciones sexuales podían ser vías de contagio. También existía riesgo a través de objetos contaminados como ropa de cama o toallas. Puesto que la viruela del mono no es endémica en México, cada caso representaba una importación del virus desde otros países, aunque las autoridades no especificaron si los dos pacientes sonorenses habían viajado al extranjero o habían estado en contacto directo con personas infectadas.

A nivel mundial, la situación era aún más grave. Para el diecisiete de agosto, la Organización Mundial de la Salud reportaba treinta y cinco mil casos en noventa y dos países, un aumento del veinte por ciento respecto a la semana anterior. Fue precisamente por esta aceleración que la OMS había declarado la viruela símica como una emergencia de salud pública internacional el veintitrés de julio. Aunque la enfermedad no era nueva —se había identificado por primera vez en un laboratorio danés en mil novecientos cincuenta y ocho— su propagación actual era sin precedentes en velocidad y alcance geográfico.

Ante la falta de vacunas disponibles en México, la senadora del Partido Acción Nacional Lilly Téllez hizo un llamado público a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios para que autorizara la comercialización de reactivos de diagnóstico y acelerara la adquisición de las vacunas necesarias. El país se encontraba en una posición vulnerable: sin herramientas de prevención masiva y con la enfermedad extendiéndose a nuevas entidades cada semana. Sonora, que hasta ese momento había permanecido libre del virus, ahora se sumaba a la lista de estados afectados, marcando un nuevo hito en la propagación nacional de la epidemia.

La transmisión se da principalmente a través del contacto estrecho con personas infectadas por medio de lesiones, flujos corporales o gotitas respiratorias, incluidas relaciones sexuales
— Secretaría de Salud de México
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué Sonora tardó más que otros estados en registrar casos si la enfermedad ya circulaba en veinte entidades?

Model

No está claro. Las autoridades no explicaron si fue por falta de vigilancia, por menor circulación del virus en esa región, o simplemente por azar. Lo que sí sabemos es que cuando llegó, llegó a dos municipios costeros simultáneamente.

Inventor

El noventa y cuatro por ciento de los casos son hombres. ¿Eso significa que las mujeres están protegidas de alguna forma?

Model

No. Lo más probable es que refleje patrones de transmisión específicos en México durante ese momento: dónde se concentraba el virus, cómo se movía entre grupos sociales. No es que las mujeres sean inmunes, sino que la epidemia estaba siguiendo ciertas rutas de contagio.

Inventor

Las autoridades contactaron a los cercanos de los dos pacientes pero no dijeron si habían viajado al extranjero. ¿Por qué esa omisión?

Model

Es una pregunta importante. Saber si viajaron o si tuvieron contacto con alguien infectado habría ayudado a entender cómo el virus llegó a Sonora. La falta de esa información sugiere que quizás no la tenían, o que la investigación epidemiológica aún estaba en curso.

Inventor

La Ciudad de México tiene ciento cuarenta y uno casos de doscientos cincuenta y dos totales. ¿Por qué se concentra tanto allí?

Model

Es la capital, la ciudad más poblada, con mayor movilidad internacional y redes sociales más densas. El virus tiende a propagarse primero donde hay más conexiones, más viajes, más contacto cercano entre personas.

Inventor

¿Qué tan grave es que no haya vacunas disponibles en México?

Model

Muy grave. Sin vacunas, la única defensa es el aislamiento y la detección temprana. Y para detectar temprano, necesitas reactivos de diagnóstico. México estaba pidiendo ambas cosas mientras el virus seguía avanzando.

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