En un momento en que la escasez de mano de obra calificada amenaza la capacidad del mundo para construir la infraestructura que demanda el siglo XXI, SoftBank ha apostado 200 millones de dólares por Gravis Robotics, una empresa que busca dotar a las máquinas pesadas de la intuición física que hasta ahora solo poseían los operarios más experimentados. La inversión —la mayor jamás registrada en una ronda Serie A de robótica para la construcción— no es simplemente una apuesta tecnológica, sino un reconocimiento de que un sector que ha permanecido mecánicamente inalterado durante medio siglo enfre