Desde sus orígenes como herramienta interna de una empresa de videojuegos en 2013, Slack ha evolucionado hasta convertirse en el sistema nervioso de miles de organizaciones modernas, adquirido por Salesforce en 2021 por 27.700 millones de dólares. La plataforma responde a una tensión tan antigua como el trabajo mismo: cómo preservar la memoria colectiva y la comunicación fluida sin que el caos la devore. Hoy, entre su modelo gratuito y sus planes de pago, cada equipo enfrenta una elección que no es solo técnica, sino sobre qué tan seriamente toma su propio pasado.