En el vasto teatro del Atlántico tropical, donde el calor del verano y la humedad oceánica tejen las condiciones para los grandes sistemas meteorológicos, un área de baja presión ha comenzado a mostrar señales de organización. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos elevó en apenas seis horas la probabilidad de que este sistema se convierta en depresión tropical del 60 al 70 por ciento, situándolo a 500 millas de Cabo Verde con rumbo al oeste. Por ahora, la incertidumbre es la única certeza: ni la trayectoria ni la amenaza para el Caribe están definidas, y todo dependerá de cuánto lo