En la noche del lunes, Mendoza fue sacudida por un sismo que se sumó a una jornada ya cargada de tensiones: las nevadas persistentes en la Alta Montaña presionan el corredor internacional Cristo Redentor, mientras las autoridades sanitarias ordenaron el retiro de productos domisanitarios que no cumplían con los estándares mínimos de seguridad. La región enfrenta, una vez más, la convergencia de sus fragilidades geológicas, climáticas e institucionales, recordando que la vida en los Andes exige una vigilancia que nunca descansa.