Sismo de magnitud 7,6 en Papúa Nueva Guinea deja al menos cinco muertos

Al menos cinco personas murieron y cuatro más fueron hospitalizadas en estado crítico; deslizamientos de tierra destruyeron viviendas dejando a pobladores sin hogar.
Todo era como estar sentado en el mar, flotando
Un trabajador describe la intensidad del terremoto de 7,6 grados que sacudió Papúa Nueva Guinea.

El terremoto de 7,6 grados causó al menos cinco muertes confirmadas, incluyendo tres mineros sepultados, con cuatro víctimas adicionales en estado crítico. Deslizamientos de tierra enterraron viviendas y partieron pueblos en dos; las comunicaciones precarias dificultan evaluación completa de daños en zonas montañosas.

  • Terremoto de magnitud 7,6 el domingo en Papúa Nueva Guinea
  • Al menos cinco muertos confirmados, incluyendo tres mineros sepultados
  • Epicentro a 67 km de Kainantu, profundidad de 61 km
  • Deslizamientos de tierra destruyeron viviendas y partieron pueblos
  • En 2018, un terremoto anterior mató a 126 personas en el país

Un sismo de magnitud 7,6 golpeó Papúa Nueva Guinea el domingo, dejando al menos cinco muertos, numerosos heridos y daños extensos en infraestructura, deslizamientos de tierra y viviendas destruidas.

El domingo por la mañana, un terremoto de magnitud 7,6 sacudió Papúa Nueva Guinea con suficiente fuerza para partir pueblos por la mitad. Cuando cesó el movimiento, al menos cinco personas estaban muertas, cuatro más luchaban por sus vidas en hospitales y decenas de viviendas habían desaparecido bajo deslizamientos de tierra. Los edificios se agrietaron. Las carreteras se fracturaron. En las montañas del norte, donde viven poblaciones dispersas y aisladas, el daño fue particularmente severo.

La diputada Kessy Sawang, que representa la zona afectada, describió una devastación que se extendía más allá de lo que las primeras cifras podían captar. Dos personas murieron en pueblos de montaña, dijo a la agencia AFP. Cuatro más llegaron a hospitales en condición crítica. Un deslizamiento de tierra enterró varias casas. Otro pueblo quedó literalmente dividido en dos, dejando a sus habitantes sin hogar y sin forma clara de reconstruir. "Ha habido daños muy amplios", fue su evaluación sobria de lo que había ocurrido en cuestión de segundos.

Tres mineros fueron sepultados bajo el colapso de sus lugares de trabajo. Las comunicaciones en la región son tan precarias que los rescatistas aún no podían hacer un recuento completo de los daños. Las carreteras asfaltadas son escasas. Las montañas son empinadas. El terreno es difícil. Pequeñas empresas de aviación y grupos de misioneros se movilizaron para transportar heridos por aire hacia centros médicos, una de las pocas formas de mover gente rápidamente a través del paisaje accidentado. Nelli Pumai, de la empresa Manolos Aviation, resumió el desafío: "Es muy difícil por el terreno y el tiempo. Es un gran desafío".

El epicentro se ubicó a 67 kilómetros de la ciudad de Kainantu, a una profundidad de 61 kilómetros bajo tierra, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. El movimiento fue lo suficientemente potente como para sentirse en Port Moresby, la capital, a 480 kilómetros de distancia. En ciudades como Lae y Madang, más cercanas al epicentro, los residentes reportaron que fue más fuerte que cualquier terremoto anterior que hubieran experimentado. Hivi Apokore, un trabajador en un resort cerca de Madang, lo describió con una imagen vívida: "Muy fuerte, todo era como estar sentado en el mar, flotando".

El primer ministro James Marape calificó el sismo como "masivo" e instó a la población a ser cautelosa y buscar refugio en terrenos elevados. Pero su mente también se dirigió hacia atrás, hacia 2018, cuando otro terremoto mató a al menos 126 personas en el país. Marape expresó la esperanza de que esta vez los daños serían menores. Papúa Nueva Guinea se encuentra en el Anillo de Fuego del Pacífico, una región donde las placas tectónicas chocan constantemente, haciendo que los terremotos sean una amenaza permanente y predecible. Este domingo fue solo el último recordatorio de esa realidad geológica.

Ha habido daños muy amplios
— Diputada Kessy Sawang
Es muy difícil por el terreno y el tiempo. Es un gran desafío
— Nelli Pumai, Manolos Aviation
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué es tan difícil saber cuántas personas murieron realmente en un terremoto como este?

Model

La geografía trabaja en contra. Papúa Nueva Guinea es montañosa, las comunicaciones son precarias, hay pocas carreteras. Cuando ocurre un desastre, los pueblos quedan aislados. Pasan horas o días antes de que alguien pueda llegar a verificar qué sucedió.

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¿Y los deslizamientos de tierra? ¿Por qué son tan mortales?

Model

Porque son rápidos y totales. Una ladera se desmorona y entierra casas enteras. No hay tiempo para escapar. En este caso, pueblos completos quedaron partidos en dos. La gente perdió sus hogares en segundos.

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¿Qué hace que Papúa Nueva Guinea sea tan propensa a estos eventos?

Model

Está en el Anillo de Fuego. Las placas tectónicas se mueven constantemente allí. No es una cuestión de si habrá otro terremoto, sino cuándo. En 2018 mataron a 126 personas. Este es solo el siguiente.

Inventor

¿Cómo rescatan a la gente en un lugar así?

Model

Con dificultad. Usan pequeños aviones privados y helicópteros de misioneros para llegar a las zonas montañosas. Es caro, lento y depende del clima. Si llueve, no pueden volar. Así que los heridos esperan.

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¿Qué significa que cuatro personas estuvieran en "estado crítico"?

Model

Significa que estaban luchando por sus vidas en hospitales. Podría significar que sobrevivieron, o podría significar que las cifras de muertos aumentarían cuando se actualizaran los reportes.

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