En Santo Domingo, dos atletas cubanos convirtieron el esfuerzo sostenido en corona: Arturo Silot y Geanny Garzón se proclamaron campeones centroamericanos y del Caribe en lucha libre, cada uno a su manera, recordándonos que detrás de cada victoria deportiva hay una historia de sacrificio, identidad y propósito que trasciende el colchón. Sus triunfos no son solo personales: son la afirmación de una tradición cubana que se niega a ceder terreno en el escenario internacional.