Desde el 1 de julio, la Unión Europea cobra tres euros por cada paquete de menos de 150 euros procedente de fuera del bloque, poniendo fin a las exenciones aduanales que habían sido el oxígeno silencioso del modelo de negocio de Shein. La plataforma china, que ha convertido Europa en su mayor mercado global, ha reconocido ante la Bolsa de Hong Kong que subirá precios y anticipa una contracción de ventas comparable a la que ya sufre en Estados Unidos. Es el momento en que el precio de la ropa casi regalada empieza a reflejar el coste real de cruzar fronteras.