En el umbral de una declaración judicial que podría redefinir los límites del poder en España, Juan Manuel Serrano —exjefe de gabinete de Pedro Sánchez— libra una batalla procesal para anular el volcado de su iPhone antes de comparecer el 18 de agosto ante el juez Pedraz. La disputa no es solo técnica: detrás de los argumentos sobre cobertura judicial y cadena de custodia late la pregunta más profunda sobre hasta dónde llegaba el conocimiento presidencial de una trama que, según los investigadores, buscaba desacreditar instituciones del Estado. La Audiencia Nacional deberá resolver si esa prue