Chile atraviesa una crisis climática sostenida que ha cobrado trece vidas, dejado cinco personas desaparecidas y desplazado a miles de familias desde el norte árido hasta el sur lluvioso. Mientras el río Llollelhue amenaza con desbordar La Unión y los suelos saturados aguardan un nuevo sistema frontal, el Estado despliega albergues, coordina búsquedas y restablece rutas, recordándonos que la naturaleza no negocia plazos. La pregunta que subyace no es solo cuándo cederá la lluvia, sino cuánto puede resistir la infraestructura humana —y la voluntad de quienes se niegan a evacuar— antes de que el
Senapred reporta 5 desaparecidos mientras monitorea nuevos sistemas frontales
Trece personas fallecidas, cinco desaparecidas, 138 damnificados en emergencia actual, 16.998 en emergencia anterior, 847 personas aisladas y 32 albergadas.