En la noche del 6 de agosto, el Senado argentino se reunió para deliberar sobre una ley que llegó al recinto ya mutilada por las presiones políticas y sociales. El oficialismo de Milei sacrificó el capítulo sobre venta de tierras a extranjeros para preservar lo que quedaba del proyecto, mientras afuera el centro porteño ardía con manifestaciones, gases y once detenidos. Es la vieja tensión entre la reforma y la resistencia, entre quienes ven en la propiedad privada un motor de prosperidad y quienes temen que sea una puerta abierta al despojo.
Senado debate ley de propiedad privada en sesión maratónica con incidentes afuera
Al menos 11 personas fueron detenidas y tres agentes de seguridad resultaron heridos durante los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad frente al Congreso.