Un instante de distracción fue suficiente para perder el control
En el kilómetro 175 de la Ruta Nacional 5, un hombre de 61 años extendió la mano hacia su celular mientras conducía y, en ese instante, perdió el dominio de su vehículo. El gesto duró apenas un segundo, pero fue suficiente para volcar el automóvil sobre la banquina y terminar en el hospital. Este accidente, ocurrido en jurisdicción de Chivilcoy un domingo, no es un hecho aislado sino el eco de una distracción que se repite en las rutas del mundo: la pantalla que compite con el camino.
- Un conductor de 61 años volcó su Chevrolet Corsa en la Ruta 5 al apartar la vista del camino para alcanzar su teléfono celular.
- El vehículo quedó fuera de la calzada con el sistema de GNC intacto, representando un riesgo latente de incendio hasta la llegada de los bomberos.
- Los móviles 25 y 17 de Bomberos Voluntarios actuaron de inmediato para neutralizar el peligro, mientras el SAME asistía al conductor herido en el lugar.
- Rubén Larrosa fue trasladado al hospital local; no hubo terceros involucrados, lo que evitó que el saldo fuera mucho más grave.
- El incidente reaviva la urgencia de concientizar sobre el uso del celular al volante, una causa frecuente de accidentes en rutas nacionales.
El domingo pasado, sobre el kilómetro 175 de la Ruta Nacional 5, un Chevrolet Corsa terminó volcado en la banquina. Su conductor, Rubén Larrosa, de 61 años y residente en Tigre, reconoció ante las autoridades que todo ocurrió en el momento en que extendió la mano hacia su celular. Ese gesto automático le bastó para perder el control del vehículo.
El comisario Dardo Cabrera confirmó los detalles: el auto se desvió de la calzada y volcó sin involucrar a otros vehículos, lo que evitó consecuencias aún más graves. La respuesta de los servicios de emergencia fue rápida. Bomberos Voluntarios aseguraron la escena y desconectaron el sistema de GNC para prevenir un incendio, mientras el SAME brindó primeros auxilios a Larrosa y lo trasladó al hospital local.
Personal policial ordenó el tránsito y levantó las actuaciones de rigor. El accidente no dejó víctimas fatales, pero dejó una advertencia difícil de ignorar: un segundo de distracción frente a la pantalla puede cambiar el curso de todo. Larrosa lo aprendió de la manera más dura.
A los 175 kilómetros de la Ruta Nacional 5, en jurisdicción de Chivilcoy, un Chevrolet Corsa con dominio OLC983 terminó volcado sobre la banquina el domingo pasado. El conductor, Rubén Larrosa, un hombre de 61 años residente en Tigre, había perdido el control del vehículo en cuestión de segundos. Según su propio relato a las autoridades, todo comenzó cuando extendió la mano hacia su teléfono celular mientras circulaba en dirección a Chivilcoy. Ese instante de distracción fue suficiente.
El comisario Dardo Cabrera, jefe de la Policía Comunal de Chivilcoy, confirmó los detalles del siniestro. Larrosa había perdido completamente el control del vehículo tras apartar la vista de la ruta. El automóvil se desvió y volcó, terminando fuera de la calzada. Por fortuna, no había otros vehículos involucrados en el accidente, lo que evitó que terceros resultaran heridos.
La respuesta fue inmediata. Los móviles 25 y 17 de Bomberos Voluntarios, bajo la dirección del oficial Alagia, llegaron rápidamente al lugar. Su primera tarea fue asegurar la escena y neutralizar los riesgos potenciales. Desconectaron el sistema de GNC del vehículo para evitar un posible incendio, un procedimiento crítico en volcamientos donde los tanques de gas pueden representar un peligro. Mientras tanto, el móvil 1 del SAME, a cargo de Colamarino, brindó los primeros auxilios a Larrosa en el sitio del accidente y lo trasladó al hospital local para que recibiera la atención médica necesaria.
Personal policial trabajó en la zona ordenando el tránsito y levantando las actuaciones correspondientes. El incidente no dejó víctimas fatales, pero sí recordó una realidad que se repite en las rutas: el teléfono celular sigue siendo una de las distracciones más peligrosas al volante. Un segundo de inattention, un gesto automático hacia la pantalla, puede cambiar todo en una fracción de tiempo. Larrosa aprendió esa lección de la manera más dura.
Notable Quotes
El conductor refirió que tomó su teléfono celular y ese instante de distracción hizo que perdiera el control— Comisario Dardo Cabrera, Policía Comunal de Chivilcoy
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Qué hace que un accidente así sea noticia en un pueblo como Chivilcoy?
No es solo que haya ocurrido. Es que ilustra algo que todos vemos: gente mirando el teléfono mientras conduce, como si la ruta fuera un lugar seguro para distraerse.
¿El conductor sabía que estaba siendo imprudente?
Probablemente no pensó en ello. Tomó el teléfono como haría en cualquier otro momento. Pero en la ruta, ese gesto tiene consecuencias inmediatas.
¿Qué hubiera pasado si había otro auto cerca?
Eso es lo que asusta. Larrosa tuvo suerte. Volcó solo. Pero en otro momento, en otro kilómetro, eso podría haber sido una colisión frontal.
¿La respuesta de emergencia fue efectiva?
Sí. Bomberos y SAME actuaron rápido. Desconectaron el GNC, lo trasladaron al hospital. Hicieron bien su trabajo. Pero la verdadera prevención ocurre antes, cuando alguien decide no tocar el teléfono.
¿Qué debería cambiar?
La conciencia. Ver que un hombre de 61 años, con experiencia de vida, puede perder el control en un segundo. Eso debería hacer pensar a cualquiera que se sube a un auto.