Ante una alerta epidemiológica nacional por sarampión, la región de San Martín ha elegido la anticipación sobre la espera: sin un solo caso confirmado en su territorio, sus autoridades de salud intensifican la vacunación y llevan brigadas hasta los hogares más alejados. Es el gesto antiguo de las comunidades que comprenden que proteger a los más vulnerables exige ir a su encuentro, no aguardar a que el peligro se vuelva visible.