San Francisco logra mínimos históricos en delitos, pero los homicidios se disparan

14 homicidios registrados en el primer trimestre de 2026, comparado con 4 en igual período de 2025.
La ciudad ha logrado hacer la calle más segura, pero no la vida.
San Francisco reduce robos un 33% mientras los homicidios se triplican en el primer trimestre de 2026.

San Francisco atraviesa una paradoja que pocas ciudades han sabido nombrar con claridad: en los primeros meses de 2026, los delitos contra la propiedad han caído a mínimos históricos gracias a tecnología y estrategia policial, mientras los homicidios se han triplicado respecto al año anterior, desafiando la idea de que una ciudad puede volverse más segura de manera uniforme. Catorce vidas perdidas frente a cuatro en el mismo período de 2025 recuerdan que las estadísticas de éxito y las de tragedia pueden coexistir en el mismo mapa. La ciudad se enfrenta ahora a la pregunta más antigua de la seguridad pública: ¿qué tipo de paz estamos construyendo, y para quién?

  • Los homicidios se triplicaron en el primer trimestre de 2026 —14 asesinatos frente a 4 en 2025— amenazando con romper siete años consecutivos de descensos.
  • La paradoja es brutal: mientras los robos caen un 33%, los hurtos un 29% y el robo de vehículos un 35%, las muertes violentas se disparan al 250% de aumento.
  • La policía sostiene que no hubo más tiroteos sino más letales: 26 incidentes con disparos en 2026 contra 29 en 2025, pero con consecuencias mortales más frecuentes.
  • La tecnología —drones y lectores de matrículas— demostró ser eficaz contra el crimen patrimonial, reduciendo el robo de autos un 85% desde 2023.
  • El jefe policial Derrick Lew defiende ante los comisionados que las estrategias actuales funcionan, pero la pregunta sin respuesta es si pueden extenderse al terreno de los homicidios.

San Francisco vive en 2026 una contradicción que desafía cualquier relato simple sobre seguridad urbana. En el primer trimestre del año, la ciudad alcanzó mínimos históricos en delitos contra la propiedad: los robos bajaron un 33%, los hurtos un 29%, y el robo de vehículos se desplomó un 35%. Los robos a viviendas cayeron un tercio. En dos décadas no se habían visto cifras tan bajas.

Y sin embargo, en ese mismo período, los homicidios se triplicaron. Catorce asesinatos frente a cuatro en igual período de 2025 —un aumento del 250%— amenazan con convertir 2026 en el primer año desde la pandemia en que las muertes violentas aumenten tras siete años de descensos sostenidos.

El jefe policial Derrick Lew intentó separar ambas realidades ante la comisión de policía. De los 14 homicidios, 9 involucraron armas de fuego, pero el número total de tiroteos apenas varió: 26 en 2026 contra 29 en 2025. Lo que cambió, según su análisis, fue la letalidad de esos incidentes, no su frecuencia. Además, el departamento había esclarecido 13 de los 14 casos antes de que terminara marzo.

El éxito contra los delitos patrimoniales tiene una explicación concreta: desde 2023, la policía desplegó lectores automáticos de matrículas y drones para combatir el robo de vehículos. El resultado fue contundente —una reducción del 85% respecto a ese año— y arrastró consigo una caída generalizada en otros delitos callejeros.

Pero el aumento en homicidios opaca ese mensaje. San Francisco ha logrado hacer sus calles más seguras para los bolsillos y los automóviles, pero aparentemente menos seguras para las vidas. Lew expresó confianza en mantener las estrategias actuales, convencido de que ofrecen resultados sostenibles. Los próximos meses dirán si el repunte en asesinatos es una anomalía pasajera o el inicio de una tendencia más oscura.

San Francisco está experimentando un fenómeno contradictorio que desafía las narrativas simples sobre seguridad urbana. En los primeros tres meses de 2026, la ciudad ha logrado reducir drásticamente la mayoría de sus delitos —robos, hurtos, asaltos— alcanzando algunos de los números más bajos registrados en décadas. Y sin embargo, en ese mismo período, los homicidios se han disparado de manera alarmante, triplicándose respecto al año anterior y amenazando con romper una racha de siete años de descensos sostenidos.

Los números cuentan una historia de dos ciudades. Hasta el 29 de marzo, San Francisco registró 14 asesinatos frente a los 4 del mismo período en 2025, un aumento del 250 por ciento. Derrick Lew, jefe del Departamento de Policía, advirtió que si esta tendencia continúa, 2026 marcará el primer año desde la pandemia en que los homicidios aumenten. Mientras tanto, los delitos contra la propiedad cayeron de manera consistente: los robos bajaron un 33 por ciento (de 449 a 302 casos), los hurtos se redujeron un 29 por ciento (de 4.137 a 2.950), y el robo de vehículos se desplomó un 35 por ciento (de 896 a 586 casos). Los robos a viviendas también disminuyeron un tercio, pasando de 1.000 a 671 incidentes. Los asaltos bajaron un 10 por ciento.

La explicación oficial de la policía intenta separar el aumento de muertes de una escalada general en la violencia armada. De los 14 homicidios, 9 involucraron armas de fuego. Pero Lew subraya que el número total de incidentes con disparos apenas varió: 26 en 2026 contra 29 en 2025. Lo que cambió, según su análisis, no fue la cantidad de tiroteos sino su letalidad. Los asesinatos, agregó, no fueron aleatorios. De hecho, hasta la última semana de marzo, el departamento había esclarecido todos los casos excepto uno.

El éxito contra los delitos patrimoniales tiene una explicación tecnológica clara. Desde 2023, la policía ha desplegado lectores automáticos de matrículas y drones para combatir específicamente el robo de vehículos, un problema que había plagado las calles de la ciudad. El enfoque funcionó. Los robos de autos se redujeron a la mitad respecto al primer trimestre de 2025 y hoy son 85 por ciento menores que en 2023, antes de que comenzara esta ofensiva. Esta estrategia dirigida produjo una caída del 29 por ciento en los hurtos totales, una de las disminuciones más marcadas en dos décadas.

Pero el aumento en homicidios complica el mensaje de éxito que Lew intentaba transmitir a la comisión de policía. La ciudad enfrenta ahora una pregunta incómoda: ¿qué significa una reducción histórica en delitos callejeros si simultáneamente aumentan los asesinatos? Lew respondió expresando confianza en que las medidas actuales ofrecen resultados sostenibles. Ante los comisionados, afirmó que dada la trayectoria criminal de los últimos años, la policía se inclina por mantener y continuar estas estrategias, convencida de que están funcionando. Sin embargo, la paradoja permanece: San Francisco ha logrado hacer la ciudad más segura para los robos y los hurtos, pero aparentemente menos segura cuando se trata de homicidios. Los próximos meses determinarán si este repunte es una anomalía o el comienzo de una nueva tendencia.

Dada nuestra estadística criminal en los últimos años, nos inclinamos por mantener estas estrategias y continuar con ellas, convencidos de que están funcionando.
— Derrick Lew, jefe del Departamento de Policía de San Francisco
Los asesinatos no han sido hechos aleatorios. El departamento había esclarecido todos los casos menos uno.
— Derrick Lew, jefe del Departamento de Policía de San Francisco
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Cómo explicas que una ciudad logre reducir robos en un 33 por ciento pero que los homicidios se tripliquen en el mismo período?

Model

Es la pregunta que San Francisco se está haciendo ahora. Los números sugieren que la policía ha sido muy efectiva contra un tipo de delito —los patrimoniales— pero aparentemente no ha podido contener la violencia letal.

Inventor

¿Entonces la tecnología de lectura de matrículas y drones solo funciona para ciertos delitos?

Model

Exactamente. Esos dispositivos fueron diseñados específicamente para combatir el robo de vehículos, que era un problema visible y medible. Funcionaron extraordinariamente bien para eso. Pero los homicidios operan en una lógica diferente.

Inventor

El jefe de policía dice que no hay más tiroteos, solo más muertes. ¿Qué significa eso en la práctica?

Model

Significa que los incidentes armados no aumentaron, pero cuando ocurren, son más letales. Nueve de 14 asesinatos involucraron armas de fuego. Es un cambio de calidad, no de cantidad.

Inventor

¿Y cómo se explica eso? ¿Armas más potentes? ¿Mejor puntería?

Model

El jefe de policía no lo especifica. Solo dice que los asesinatos no fueron aleatorios y que casi todos fueron esclarecidos. Eso sugiere que hay patrones, posiblemente relacionados con conflictos específicos o grupos particulares.

Inventor

¿Entonces la ciudad es más segura o menos segura?

Model

Depende de quién eres. Si eres alguien que camina por la calle, San Francisco es notablemente más segura. Si estás involucrado en ciertos conflictos, es más peligrosa. La ciudad ha logrado reducir la criminalidad callejera de manera dramática, pero no ha resuelto la violencia más profunda.

Inventor

¿Cree el jefe de policía que puede mantener ambas tendencias?

Model

Sí. Expresó confianza en que las estrategias actuales ofrecen resultados sostenibles. Pero eso es lo que dijo antes de que los homicidios se triplicaran. Los próximos meses dirán si tiene razón.

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