En el mercado mexicano de televisores, Samsung ha colocado un nuevo punto de referencia con el M80H Mini LED: un aparato que no se limita a mejorar la imagen, sino que utiliza inteligencia artificial para reinterpretar lo que significa ver televisión. A 14,999 pesos en su versión de 75 pulgadas, este televisor plantea una pregunta filosófica sobre el valor tecnológico: ¿cuándo deja un producto de ser intermedio y se convierte en protagonista? La respuesta, al menos en este caso, parece estar en la convergencia entre hardware robusto y software que aprende.