Samaipata recluta 15 ejecutivos de gigantes tecnológicos para asesorar a sus startups

El dinero solo no prepara para los momentos que definen una empresa
José del Barrio explica por qué Samaipata creó una red de ejecutivos experimentados para acompañar a sus startups.

En un ecosistema europeo donde el dinero ha sido históricamente el principal argumento de los fondos de inversión, Samaipata ha decidido apostar por algo más difícil de replicar: la experiencia vivida. La gestora madrileña ha reunido a quince ejecutivos senior de empresas como Airbnb, Google y Microsoft para acompañar a sus startups en los momentos donde el capital solo no alcanza. Este movimiento, inspirado en el modelo de fondos como Andreessen Horowitz, plantea una pregunta que resuena más allá del venture capital: ¿qué vale más, el recurso o el criterio de quien ya sabe cómo usarlo?

  • Los fundadores europeos llevan años eligiendo inversores casi exclusivamente por valoración, pero esa lógica está cambiando: ahora exigen acompañamiento real en los momentos críticos.
  • La mayoría de los fondos de etapa temprana en Europa no ofrecen soporte operativo estructurado, dejando a las startups solas ante desafíos de expansión, tecnología o construcción de equipos.
  • Samaipata responde con una red de quince ejecutivos senior activados según el desafío específico de cada startup, desde escalado de atención al cliente hasta transformación con inteligencia artificial.
  • El modelo imita lo que Andreessen Horowitz y Sequoia construyeron durante más de una década en Silicon Valley, pero llega a Europa cuando la competencia por los mejores fundadores se intensifica.
  • Con la incorporación reciente de un exejecutivo de Anthropic como especialista en IA, Samaipata se posiciona como el fondo europeo que convierte el soporte operativo en su principal ventaja competitiva.

Samaipata, la gestora de capital riesgo con sede en Madrid, ha armado una red de quince ejecutivos senior procedentes de empresas como Airbnb, Microsoft, Google, Dropbox y Spotify para ponerlos al servicio exclusivo de sus startups participadas. Cada profesional aporta experiencia en áreas donde las empresas jóvenes suelen tropezar: tecnología, expansión internacional, crecimiento acelerado, construcción de equipos y bienestar de los fundadores.

La iniciativa nace de una brecha que Samaipata identificó en el ecosistema europeo. Mientras fondos estadounidenses como Andreessen Horowitz y Sequoia llevan más de una década construyendo plataformas operativas propias, la mayoría de los gestores europeos no han estructurado este tipo de soporte de forma sistemática. José del Barrio, socio fundador, explica que la decisión tiene raíz personal: cuando fundó La Nevera Roja comprendió que hay momentos en la vida de una empresa para los que el dinero solo no es suficiente, y que lo que faltaba era acceso a alguien que ya hubiera recorrido ese camino.

Los quince profesionales no actúan como asesores genéricos. Samaipata los activa según el desafío concreto de cada startup en cada momento: una experta en escalado de atención al cliente de Airbnb EMEA, una especialista en transformación tecnológica con paso por Typeform y Microsoft, un veterano de expansiones internacionales en Google, Amazon y Dropbox, o una chief people officer con casi quince años entre Dropbox y Google. El criterio que recibe el fundador no es abstracto, sino el de alguien que ya resolvió ese mismo problema con éxito.

Este modelo responde a un cambio en cómo los emprendedores evalúan a sus inversores. La valoración sigue importando, pero ya no es el único criterio: los fundadores buscan redes de expertos, experiencia práctica y capacidad de acompañamiento en los momentos decisivos. Samaipata reforzó recientemente esta apuesta incorporando a un exejecutivo de Anthropic y Google como operating partner especializado en inteligencia artificial, consolidando su posición como el fondo europeo que ha convertido el soporte operativo estructurado en su principal diferenciador competitivo.

Samaipata, la gestora de capital riesgo con base en Madrid, acaba de armar algo que hasta ahora era raro en Europa: una red de quince ejecutivos senior procedentes de las mayores empresas tecnológicas del mundo, puestos al servicio exclusivo de sus startups participadas. El equipo incluye directivos de Airbnb, Microsoft, Google, Dropbox, Spotify, N26 y otras compañías de primer nivel, cada uno aportando experiencia acumulada en áreas donde las jóvenes empresas suelen tropezar: tecnología, expansión internacional, crecimiento acelerado, construcción de equipos y bienestar de los fundadores.

Esta iniciativa responde a una brecha que Samaipata identificó en el ecosistema europeo de inversión temprana. Mientras que fondos estadounidenses como Andreessen Horowitz y Sequoia llevan más de una década construyendo plataformas operativas propias para sus portafolios, la mayoría de los gestores europeos aún no han estructurado este tipo de soporte de forma sistemática. José del Barrio, socio fundador de Samaipata, explica que la decisión nace de una experiencia personal. Cuando fundó La Nevera Roja, comprendió que existen momentos decisivos en la vida de una empresa para los cuales el dinero solo no es suficiente. Lo que faltaba era acceso a alguien que ya hubiera transitado ese camino. Esa ausencia inspiró la creación de la red.

Los quince profesionales que integran esta red no funcionan como asesores genéricos. Samaipata activa a cada uno según el desafío específico que enfrente cada startup en cada momento. Andrea Finnegan, directora de operaciones de atención al cliente en Airbnb para la región EMEA, puede asesorar sobre escalado de servicio al cliente. Laura Rueda, que dirigió producto en Typeform antes de pasar a Microsoft en inteligencia artificial, ofrece perspectiva sobre transformación tecnológica. Paulo Rodriguez ha liderado expansiones internacionales en Google, Amazon, Vanta y Dropbox. Laura Ryan acumula nueve años como vicepresidenta de recursos humanos en Dropbox y más de cinco en Google EMEA, ahora como chief people officer en SoSafe. Stephan Lagraulet es director de ingeniería en N26. Nadini Sathiyarajan trae experiencia en comunicación desde Spotify, Qonto y Sorare. Emmanuel Martin-Chave, ahora vicepresidente en DataGuard, fue responsable de datos en BlaBlaCar. Maria Fosarello, vicepresidenta en Welcome to the Jungle, pasó por BlaBlaCar y Qonto. Matt Turzo ha trabajado en operaciones internacionales en Groupon, Lyft y Wind Mobility. Maurice Whelan tiene trayectoria en PayPal, Airbnb y Stripe. Jessica Romano acumula quince años en estrategias de entrada al mercado y liderazgo en cuatro unicornios SaaS en rondas A-D tanto en Estados Unidos como en Europa. Lee Clancy fue vicepresidente senior de producto y crecimiento en Prosus/Naspers. Wais Shaifta es actualmente chief growth officer en Co-op. Ligia Sabillón, especialista en talento, trabajó en King, Glovo y Sword Health. Roberto Cruz, exdirector técnico de IDOVEN, fue vicepresidente de datos y análisis en Ontruck.

Esta estructura responde a un cambio en cómo los fundadores evalúan a sus inversores. La valoración sigue siendo importante, pero ya no es el único criterio. Los emprendedores ahora buscan acceso a redes de expertos, la experiencia práctica que respalda al fondo y la capacidad de acompañar en los momentos críticos del crecimiento. Una startup que está rediseñando su arquitectura de datos necesita un tipo de orientación muy diferente a la de una que está estructurando su expansión internacional o preparando su primera ronda institucional. Esa especificidad es lo que hace funcionar el modelo: el fundador no recibe consejo genérico, sino el criterio de alguien que ya recorrió ese mismo camino con éxito.

Samaipata reforzó esta apuesta hace algunos meses al fichar a Vinay Rao, exejecutivo de Anthropic y Google, considerado un gurú de Silicon Valley, como operating partner especializado en inteligencia artificial. La gestora, fundada por José del Barrio y Eduardo Díez-Hochleitner, apuesta así a que en Europa el soporte operativo estructurado se convertirá en un diferenciador competitivo decisivo en el mercado de capital riesgo.

Cuando fundé La Nevera Roja, entendí que hay momentos que definen el rumbo de una empresa y para los que el capital, por sí solo, no te prepara
— José del Barrio, socio fundador de Samaipata
El fundador no recibe orientación genérica, sino el criterio de alguien que ha recorrido ese mismo camino con éxito
— Samaipata
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Inventor

¿Por qué ahora? ¿Qué cambió para que Samaipata decidiera armar esto?

Model

Los fundadores empezaron a pedir algo diferente. Ya no es suficiente dinero. Quieren saber quién está detrás del fondo, qué ha hecho ese fondo en momentos difíciles, si alguien puede ayudarlos cuando se quedan atrapados.

Inventor

Pero eso suena como algo que cualquier gestor podría ofrecer.

Model

En teoría sí. Pero la diferencia es que estos quince no son consultores externos. Son personas que han estado en esos lugares. Han escalado equipos, han expandido a nuevos mercados, han manejado crisis. Eso es difícil de fingir.

Inventor

¿Y cómo saben cuándo activar a cada uno?

Model

Depende del problema. Una startup que está rediseñando su arquitectura de datos no necesita lo mismo que una que está preparando su primera ronda institucional. Samaipata mira el desafío específico y conecta al fundador con quien ya lo resolvió.

Inventor

¿Es esto común en Estados Unidos?

Model

Sí. Andreessen Horowitz y Sequoia lo llevan haciendo más de una década. Pero en Europa casi nadie lo hace de forma estructurada. Eso es lo que hace esto interesante: Samaipata está importando un modelo que funciona allá y adaptándolo aquí.

Inventor

¿Qué pasa si el consejo no funciona?

Model

El fundador sigue siendo dueño de sus decisiones. Estos no son mandatos. Son perspectivas de gente que ya estuvo donde están ellos. A veces eso es suficiente para evitar un error. A veces no. Pero el acceso existe.

Inventor

¿Esto cambia el juego para Samaipata?

Model

Potencialmente sí. Si funciona, los fundadores van a preferir invertir con ellos sobre otros gestores. No por la valoración, sino por lo que viene después del cheque.

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