No tuvo que elegir entre su seguridad y su capacidad de moverse
En el extremo austral de Chile, donde el invierno impone sus propias barreras, el sistema de salud de Magallanes ha decidido que la distancia entre una persona vulnerable y su vacuna no puede medirse solo en kilómetros. Con casi el 41% de positividad en virus respiratorios y un peak invernal en ciernes, la región ha puesto en marcha visitas domiciliarias para inmunizar a quienes no pueden llegar al sistema, llevando así la protección hasta el umbral de quienes más la necesitan. Es un gesto que trasciende la logística: es el reconocimiento de que el acceso a la salud es una deuda que el Estado debe saldar puerta a puerta.
- Magallanes enfrenta una positividad respiratoria del 40,9%, con influenza B y rinovirus dominando el panorama y más de un tercio de las urgencias ocupadas por enfermedades respiratorias.
- Adultos mayores y menores con movilidad reducida quedaban fuera de la campaña de vacunación por la imposibilidad física de trasladarse a los centros de salud.
- El programa de vacunación a domicilio, coordinado entre CESFAM y juntas de vecinos, identifica y visita a quienes presentan obstáculos reales para desplazarse.
- La cobertura regional alcanza el 71%, pero las autoridades advierten que el tiempo apremia: el peak invernal se acerca y cada grupo objetivo debe completar su inmunización.
- Hay disponibilidad suficiente de vacunas contra influenza y Covid-19, y quienes sí pueden movilizarse cuentan con múltiples puntos de vacunación habilitados en la región.
En Magallanes, el sector Salud ha puesto en marcha un programa de vacunación a domicilio dirigido a quienes no pueden desplazarse hasta los centros de atención. La iniciativa nació de una observación práctica: mientras los virus respiratorios circulan con intensidad, hay adultos mayores y menores de edad para quienes llegar a un CESFAM o al Hospital Clínico representa una barrera insalvable.
Shirley Alarcón Tobar fue una de las primeras beneficiarias. Cuando el equipo de salud llegó a su puerta, agradeció sin reservas e instó a otros a vacunarse. Su nieta, Mariana Toledo, resumió lo que esta modalidad significa: acceder a un servicio de salud sin tener que abandonar el hogar. Juan Felipe Araya, secretario general de la Corporación Municipal de Punta Arenas, explicó que la estrategia surgió de trabajar con los CESFAM y las juntas de vecinos para identificar a quienes enfrentaban obstáculos reales de movilidad. Quienes sí pueden trasladarse tienen opciones múltiples, incluyendo el Mall Espacio Urbano y Zona Franca.
Los números contextualizan la urgencia. Entre el 14 y el 20 de junio, la positividad de virus respiratorios alcanzó el 40,9%, con influenza B y rinovirus representando cada uno el 33,3% de los casos. El metapneumovirus, el Virus Respiratorio Sincicial y el adenovirus completan el cuadro. En urgencias, más de un tercio de las consultas corresponden a enfermedades respiratorias.
La cobertura regional de vacunación contra la influenza llega al 71%, según la encargada regional del Programa Nacional de Inmunizaciones. El llamado es claro: los grupos objetivos deben completar su inmunización antes del peak invernal. Hay disponibilidad suficiente de vacunas contra influenza y Covid-19. Al llevar la dosis al domicilio, las autoridades no solo mejoran estadísticas; reconocen que el acceso a la salud no es automático y que hay personas para quienes el sistema debe dar el primer paso.
En Magallanes, el sector Salud ha puesto en marcha un programa de vacunación a domicilio dirigido específicamente a quienes enfrentan dificultades para desplazarse hasta los centros de atención. La iniciativa responde a una realidad concreta: mientras los virus respiratorios circulan con intensidad en la región, hay personas —principalmente adultos mayores y menores de edad— que simplemente no pueden llegar a un CESFAM o al Hospital Clínico para recibir la inmunización contra la influenza.
Shirley Alarcón Tobar fue una de las primeras beneficiarias. Cuando el equipo de salud llegó a su domicilio con la vacuna, expresó su gratitud sin reservas, instando a otros a que se vacunaran también. Su nieta, Mariana Toledo, subrayó lo que esta modalidad representa para quienes carecen de opciones: la posibilidad de acceder a un servicio de salud sin tener que abandonar el hogar. No es un lujo; es una puerta que de otro modo permanecería cerrada.
La estrategia surgió de una observación práctica. Juan Felipe Araya, secretario general de la Corporación Municipal de Punta Arenas, explicó que trabajando con los CESFAM y las juntas de vecinos identificaron a personas que presentaban obstáculos reales para trasladarse. El foco se concentra en los grupos más vulnerables: adultos mayores y menores con problemas de movilidad. Quienes sí pueden desplazarse tienen opciones múltiples: además de los centros de salud tradicionales, pueden vacunarse en el Mall Espacio Urbano, Zona Franca y otros recintos habilitados.
Ricardo Contreras, director subrogante del Servicio de Salud Magallanes, presentó esto como una muestra de cómo la autoridad sanitaria busca acercar la atención a quienes enfrentan mayores dificultades. La Red Asistencial ha reforzado la Campaña de Invierno con recursos adicionales, ampliando la capacidad de atención. La vacunación, subraya, es la principal medida para prevenir cuadros graves de influenza.
Los números contextualizan la urgencia. Según el informe de vigilancia epidemiológica de la semana del 14 al 20 de junio, la positividad de virus respiratorios en Magallanes alcanzó el 40,9%. La influenza B y el rinovirus dominan, cada uno representando el 33,3% de los casos detectados. Les siguen el metapneumovirus con un 19%, el Virus Respiratorio Sincicial con 9,5% y el adenovirus con 4,8%. En los servicios de urgencia, más de un tercio de las consultas corresponden a enfermedades respiratorias. Es un panorama que demanda acción inmediata.
La cobertura regional de vacunación contra la influenza alcanza actualmente el 71%, según Joryely Quezada, encargada regional del Programa Nacional de Inmunizaciones. Aunque no es baja, el llamado es claro: quienes pertenecen a los grupos objetivos deben completar su inmunización antes del peak invernal. La buena noticia es que existe disponibilidad suficiente de vacunas contra la influenza y el Covid-19 para toda la población que las necesita.
Lo que emerge de esta iniciativa es más que un procedimiento administrativo. Es el reconocimiento de que el acceso a la salud no es automático, que hay personas para quienes una visita al centro de salud representa una barrera insalvable. Al llevar la vacuna al domicilio, las autoridades sanitarias no solo aumentan números de cobertura; reconocen la dignidad de quienes, de otro modo, quedarían fuera del sistema. Con los virus respiratorios circulando a tasas altas y el invierno aproximándose, cada dosis cuenta.
Citas Notables
Que ustedes hayan venido para mí es lo máximo, y les digo a las personas, a las señoras, a los niños, a todos que se vacunen contra la influenza— Shirley Alarcón Tobar, beneficiaria del programa
Esta es una muestra de cómo estamos trabajando para acercar la salud a las personas. La vacunación a domicilio está dirigida especialmente a quienes no pueden trasladarse a los puntos de vacunación— Ricardo Contreras, director subrogante del Servicio de Salud Magallanes
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué fue necesario crear un programa de vacunación a domicilio? ¿No existen ya suficientes centros de vacunación?
Existen centros, sí. Pero hay personas que no pueden llegar a ellos. Un adulto mayor con movilidad reducida, un niño con discapacidad, alguien sin transporte: para ellos, un CESFAM a varios kilómetros de distancia es una barrera real, no solo una inconveniencia.
¿Cuál es el alcance actual del programa?
Todavía está en sus primeras fases. La cobertura regional de vacunación contra influenza es del 71%, lo que significa que hay espacio para crecer. El programa se enfoca en identificar a quienes más lo necesitan, trabajando con juntas de vecinos y centros de salud locales.
¿Qué tan grave es la situación de virus respiratorios en Magallanes en este momento?
Bastante grave. El 40,9% de las pruebas de virus respiratorios resultan positivas. Más de un tercio de las consultas en urgencia son por enfermedades respiratorias. La influenza B y el rinovirus dominan, pero hay también metapneumovirus, sincicial y adenovirus circulando.
¿Hay suficientes vacunas disponibles?
Sí. Las autoridades confirman que hay disponibilidad suficiente tanto de vacunas contra influenza como contra Covid-19 para toda la población objetivo. El problema no es la oferta; es asegurar que llegue a quienes más la necesitan antes del peak invernal.
¿Qué significa esto para alguien como Shirley Alarcón, la beneficiaria mencionada?
Significa que no tuvo que elegir entre su seguridad y su capacidad de moverse. El equipo llegó a su puerta. Para ella, fue lo máximo, como dijo. Para el sistema, fue una oportunidad de cerrar una brecha.
¿Cuál es el siguiente paso?
Completar la inmunización de los grupos objetivo antes del peak invernal. Las autoridades están reiterando el llamado a vacunarse y a mantener medidas de autocuidado. El programa de domicilio es una herramienta; el comportamiento de la población es lo que determinará si funciona.