Es inútil esperar adecuación y humanidad de su parte
En un mismo día, dos ataques rusos contra civiles ucranianos —uno sobre personas que buscaban agua en Lysychansk, otro sobre un centro comercial en Kremenchuk— dejaron al menos 21 muertos y decenas de heridos. Estos actos no ocurrieron en el fragor de un frente militar, sino en los espacios donde la vida ordinaria intenta persistir: una fila con recipientes vacíos, un edificio lleno de compradores. Mientras Rusia avanza sobre Lysychansk tras conquistar Severodonetsk, la violencia contra poblaciones desarmadas revela una lógica que va más allá de la estrategia territorial y toca algo más oscuro en la naturaleza de esta guerra.
- Cohetes Uragan cayeron sobre civiles que hacían fila para recoger agua potable en Lysychansk, matando a ocho personas en un instante de vulnerabilidad absoluta.
- Horas después, un misil impactó un centro comercial en Kremenchuk con más de mil personas adentro; el fuego se extendió rápidamente mientras los equipos de rescate extraían cuerpos entre los escombros.
- Las cifras oficiales —13 muertos y más de 60 heridos en total— fueron revisadas al alza durante el día, y las autoridades advirtieron que el balance final podría ser mucho mayor.
- Zelensky acusó a Rusia de descargar su frustración militar sobre poblaciones indefensas, mientras el gobernador de Kremenchuk calificó el ataque como un crimen de guerra y un acto de terror contra civiles.
- Lysychansk, el siguiente objetivo estratégico ruso tras la caída de Severodonetsk, ya sufría combates callejeros mientras sus habitantes intentaban sobrevivir sin agua ni seguridad.
El lunes por la mañana, mientras civiles ucranianos se acercaban a un depósito de agua en Lysychansk con sus recipientes, los cohetes rusos cayeron sobre ellos. Ocho personas murieron. Veintiuno fueron hospitalizadas. El gobernador regional Sergei Gaidai confirmó los números en Telegram: las fuerzas rusas habían disparado lanzacohetes múltiples Uragan contra una multitud desarmada que simplemente buscaba agua potable.
Horas después, un misil impactó un centro comercial en Kremenchuk, en el centro del país, con más de mil civiles adentro. El fuego se propagó rápidamente. Los equipos de rescate luchaban contra las llamas mientras sacaban cuerpos de los escombros. El gobernador Dmytro Lunin advirtió que las cifras —inicialmente dos muertos, luego revisadas a trece con más de cuarenta heridos— podrían seguir subiendo.
Lysychansk ocupa un lugar central en la estrategia rusa actual. La ciudad está junto a Severodonetsk, conquistada completamente el sábado anterior tras semanas de combates devastadores. Es ahora el siguiente objetivo en la región de Lugansk, en el corazón del Donbás. El ejército ucraniano se había retirado de Severodonetsk para reorganizarse y defender Lysychansk, donde ya ocurrían enfrentamientos callejeros.
El presidente Zelensky subrayó que ni el depósito de agua ni el centro comercial tenían valor militar alguno: eran lugares donde la gente intentaba llevar una vida normal. Acusó a Rusia de descargar su impotencia en el campo de batalla sobre poblaciones desarmadas. El gobernador Lunin fue más directo: llamó al ataque de Kremenchuk un crimen de guerra, un crimen contra la humanidad. El patrón era claro: a medida que Rusia avanzaba en el Donbás, los ataques contra civiles se multiplicaban.
El lunes por la mañana en Lysychansk, mientras civiles ucranianos se acercaban a un depósito de agua con sus recipientes, los cohetes rusos cayeron sobre ellos. Ocho personas murieron en el ataque. Veintiuno fueron llevadas al hospital. El gobernador regional Sergei Gaidai confirmó los números en un mensaje de Telegram, describiendo cómo las fuerzas rusas habían disparado lanzacohetes múltiples Uragan contra la multitud desarmada que simplemente buscaba agua potable.
Esta fue la segunda vez en un solo día que Rusia atacó objetivos civiles en Ucrania. Horas después, un misil impactó un centro comercial concurrido en Kremenchuk, en el centro del país. El gobernador regional Dmytro Lunin reportó que más de mil civiles estaban dentro del edificio cuando fue golpeado. El fuego se propagó rápidamente. Los equipos de rescate luchaban contra las llamas mientras sacaban cuerpos de los escombros. El número inicial de muertos fue de dos, pero luego se revisó a diez, con más de cuarenta heridos. Lunin advirtió que las cifras finales podrían ser mucho más altas.
Lysychansk ocupa un lugar central en la estrategia militar rusa actual. La ciudad, que tenía aproximadamente cien mil habitantes antes de la invasión, está junto a Severodonetsk, que Moscú acababa de conquistar completamente el sábado anterior después de semanas de combates devastadores. Lysychansk es ahora el siguiente objetivo importante que queda por tomar en la región de Lugansk, una de las dos provincias que conforman el Donbás industrial en el este de Ucrania. El ejército ucraniano se había retirado de Severodonetsk el viernes para reorganizarse y defender mejor Lysychansk, donde ya estaban ocurriendo enfrentamientos callejeros según reportes de los separatistas prorrusos que luchan junto a las fuerzas rusas.
El gobernador Gaidai había advertido la semana anterior que los combates estaban causando una destrucción catastrófica en la ciudad. Los ataques del lunes parecían confirmar esa evaluación. No había objetivos militares en el depósito de agua ni en el centro comercial. Eran lugares donde los civiles intentaban vivir, trabajar, obtener lo que necesitaban para sobrevivir.
El presidente Volodimir Zelensky respondió al ataque de Kremenchuk con una declaración que subrayaba precisamente este punto. La zona del centro comercial, escribió, no tenía importancia militar ni valor estratégico. Era simplemente un lugar donde la gente intentaba llevar una vida normal. Zelensky acusó a las tropas invasoras de barbarie y sugirió que los ataques contra civiles reflejaban la impotencia rusa en el campo de batalla, una frustración que se descargaba contra poblaciones desarmadas. "Rusia continúa atribuyendo su impotencia a los ciudadanos comunes", escribió. "Es inútil esperar adecuación y humanidad de su parte".
El gobernador Lunin fue más directo. Llamó al ataque de Kremenchuk un crimen de guerra, un crimen contra la humanidad, un acto cínico de terror contra la población civil. Mientras Lysychansk permanecía bajo presión militar inmediata, con enfrentamientos callejeros en curso, la ciudad se enfrentaba también a la realidad de que sus civiles no estaban seguros ni siquiera cuando realizaban tareas básicas de supervivencia. El patrón era claro: a medida que Rusia avanzaba territorialmente en el Donbás, los ataques contra objetivos civiles se multiplicaban.
Citações Notáveis
Los ocupantes dispararon un misil contra un centro comercial donde se encontraban más de mil civiles. El número de víctimas es imposible de imaginar— Gobernador regional Dmytro Lunin
No hay peligro para el ejército ruso. Sin valor estratégico. Solo el intento de las personas de vivir una vida normal, lo que enfurece tanto a los ocupantes— Presidente Volodimir Zelensky
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué atacar a personas recogiendo agua? ¿Qué ganancia militar hay en eso?
Ninguna. Eso es precisamente lo que lo hace significativo. No hay ganancia militar. Es terror puro, o frustración que se descarga contra lo más vulnerable.
¿Lysychansk es realmente el siguiente objetivo estratégico, o es solo una ciudad más?
Es la última ciudad importante que queda en Lugansk. Una vez que cae, Rusia controla toda la región. Eso es por qué el ejército ucraniano se retiró de Severodonetsk para defenderla. Es el punto de quiebre.
El gobernador dice que había cien mil personas viviendo allí. ¿Dónde están ahora?
Muchos se fueron cuando comenzaron los combates. Los que quedan están atrapados, intentando sobrevivir entre los enfrentamientos callejeros. Algunos, como vimos, simplemente intentan conseguir agua.
¿Por qué el presidente Zelensky enfatiza que no hay valor estratégico en estos lugares?
Porque quiere que el mundo entienda que esto no es guerra convencional. No es un ejército atacando posiciones enemigas. Es un patrón de ataques contra civiles desarmados.
¿Cuál es la diferencia entre lo que pasó en Lysychansk y lo que pasó en Kremenchuk?
La escala y la ubicación. Kremenchuk está en el centro de Ucrania, lejos del frente. Lysychansk está en el corazón de la batalla. Pero ambos son ataques contra civiles que no estaban combatiendo.