Marco Rubio, secretario de Estado de la administración Trump, ha declarado con firmeza que Cuba transitará hacia un orden político radicalmente distinto antes de que concluya el mandato presidencial, comparando el proceso con las lentas pero profundas transformaciones que vivió Europa del Este tras la caída del bloque soviético. Sus palabras no son solo una predicción: son el reflejo de una estrategia deliberada de presión sostenida que Washington ha intensificado este año con sanciones ampliadas y amenazas de intervención militar. En el horizonte, la comunidad internacional observa con inquie