Acompañar el crecimiento con más recursos para las fuerzas de seguridad
En Neuquén, el gobernador Rolando Figueroa ha firmado un decreto que destina más de 708 millones de pesos para uniformar a toda la Policía provincial, un gesto que, aunque cotidiano en apariencia, revela la voluntad de un Estado de cuidar a quienes cuidan. La medida no es un acto aislado, sino una pieza dentro de un proyecto más vasto que busca acompasar el crecimiento acelerado de la provincia con instituciones de seguridad a la altura de ese dinamismo. En el fondo, late una pregunta antigua: ¿cómo construye una sociedad la confianza en quienes la protegen? Neuquén apuesta, por ahora, a la inversión sostenida como respuesta.
- El crecimiento demográfico y económico de Neuquén presiona al Estado para que sus fuerzas de seguridad no queden rezagadas frente a una provincia que se expande a ritmo acelerado.
- La falta de uniformidad y equipamiento adecuado en la Policía provincial era una deuda pendiente que afectaba tanto la imagen institucional como el bienestar de los efectivos en servicio.
- El decreto firmado por Figueroa y refrendado por el ministro Nicolini autoriza la compra de fajinas, chombas y camisas para agentes de la capital y del interior, cubriendo a toda la fuerza.
- La inversión en uniformes se suma a 353 nuevos vehículos, más de 1.500 cámaras de monitoreo, dispositivos menos letales y cerca de 3.000 millones destinados a equipamiento tecnológico.
- El horizonte del plan contempla 45 obras de infraestructura policial y penitenciaria en todo el territorio neuquino, configurando lo que el Ejecutivo define como una política de Estado en seguridad.
El gobernador Rolando Figueroa firmó un decreto que destina más de 708 millones de pesos para uniformar a la totalidad de la Policía neuquina. La medida, refrendada por el ministro de Seguridad Matías Nicolini, autoriza la adquisición de fajinas, chombas y camisas para efectivos tanto de la capital como del interior, con el objetivo de garantizar condiciones adecuadas de presentación personal y bienestar en el ejercicio de sus funciones.
La compra de uniformes se inscribe en una política más amplia que Figueroa ha impulsado desde el inicio de su gestión, convencido de que el crecimiento de Neuquén exige acompañar ese desarrollo con inversiones sostenidas en seguridad. En los últimos meses, el Gobierno ha incorporado móviles policiales, motocicletas, equipamiento para bomberos y más de 1.500 cámaras integradas a centros de monitoreo provinciales. Para 2026, se anunció la incorporación de 353 nuevos vehículos policiales.
Las inversiones van más allá del equipamiento visible: el Ejecutivo autorizó cerca de 3.000 millones de pesos para cámaras corporales y equipamiento complementario, y sumó 1.100 dispositivos menos letales Byrna para reforzar la capacidad operativa de la fuerza. El plan de infraestructura contempla además 45 obras distribuidas en todo el territorio —comisarías, destacamentos, unidades penitenciarias y nodos de emergencia— que el Gobierno presenta como una política de Estado orientada a acompañar el crecimiento demográfico y productivo de la provincia.
El gobernador Rolando Figueroa firmó un decreto que destina más de 708 millones de pesos para uniformar a la totalidad de la Policía neuquina. La medida, refrendada por el ministro de Seguridad Matías Nicolini, autoriza la compra de fajinas, chombas y camisas para agentes tanto de la capital como del interior de la provincia. Según los fundamentos del decreto, la adquisición responde a la necesidad de garantizar condiciones adecuadas de uniformidad, presentación personal y bienestar para los efectivos en el desempeño de sus funciones.
Esta iniciativa se inscribe dentro de una política más amplia de fortalecimiento institucional de las fuerzas de seguridad que Figueroa ha impulsado desde el comienzo de su gestión. Para el Ejecutivo provincial, la seguridad constituye una de las prioridades de su administración, particularmente en un contexto donde el crecimiento demográfico y económico de Neuquén demanda acompañar ese desarrollo con mayores inversiones en prevención, tecnología, movilidad y recursos humanos destinados a las fuerzas de seguridad.
La compra de uniformes no es un acto aislado, sino parte de una batería de inversiones que la provincia ha estado desplegando en los últimos meses. Durante este período, el Gobierno ha adquirido móviles policiales, motocicletas y equipamiento para bomberos, además de tecnología orientada a la prevención del delito. A esto se suma la instalación de más de 1.500 cámaras integradas a centros de monitoreo distribuidos en distintas localidades de la provincia, y el anuncio de que durante 2026 se incorporarán 353 nuevos vehículos policiales al servicio.
Las inversiones en seguridad van más allá del equipamiento operativo. El Gobierno provincial autorizó inversiones cercanas a los 3.000 millones de pesos para la adquisición de cámaras corporales y equipamiento complementario. Recientemente, sumó también 1.100 dispositivos menos letales Byrna para reforzar la capacidad operativa de la fuerza policial.
El plan de infraestructura policial y penitenciaria contempla la ejecución de 45 obras distribuidas en todo el territorio neuquino. Estas obras incluyen comisarías, destacamentos, centros de monitoreo, unidades penitenciarias y nodos de emergencia. En conjunto, estas inversiones configuran lo que el Gobierno presenta como una política de Estado orientada a mejorar la prevención del delito, aumentar la presencia policial en el territorio y acompañar el crecimiento demográfico y productivo de Neuquén con más recursos humanos, tecnológicos y de infraestructura para sus fuerzas de seguridad.
Citações Notáveis
La adquisición busca garantizar condiciones adecuadas de uniformidad, presentación y bienestar para los agentes en el cumplimiento de sus funciones— Fundamentos del decreto del gobernador Figueroa
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué ahora, específicamente, una inversión de este tamaño en uniformes?
Neuquén está creciendo rápido demográfica y económicamente. Cuando una provincia crece así, la policía necesita crecer con ella. Los uniformes son lo básico: si los agentes no tienen ropa adecuada, no pueden presentarse con profesionalismo ni trabajar en condiciones dignas.
¿Esto es solo ropa, o hay algo más detrás?
Es ropa, pero también es un mensaje. Cuando un gobernador invierte 708 millones en uniformar a toda la fuerza, está diciendo que la seguridad es prioridad. Es parte de un plan más grande: cámaras, móviles nuevos, dispositivos menos letales, infraestructura. Los uniformes son el primer paso visible.
¿Qué tan grande es realmente este plan de seguridad?
Muy grande. Hablamos de 45 obras de infraestructura, más de 1.500 cámaras, 353 vehículos nuevos, 3.000 millones en cámaras corporales. Es una apuesta integral, no solo en equipamiento sino en presencia territorial.
¿Hay algo que preocupe en esto?
No está claro en el decreto. Lo que se ve es inversión. Lo que falta ver es si esa inversión se traduce en menos delito, en mejor servicio, en comunidades más seguras. Los números son grandes, pero los resultados son lo que importa.
¿Esto responde a un problema específico o es preventivo?
Parece preventivo. El Gobierno habla de acompañar el crecimiento, no de responder a una crisis. Es decir: antes de que la inseguridad sea un problema mayor, estamos preparando la estructura para que no lo sea.