En una sala del Museo Marítimo de Asturias, el nutricionista Ricardo Ramos ofreció durante los Cursos de La Granda un mensaje que va a contracorriente del ruido mediático: no existen superalimentos ni fórmulas mágicas para envejecer bien, sino la constancia silenciosa de una alimentación equilibrada y variada. Con el paso de los años, el cuerpo cambia sus necesidades —especialmente en lo que respecta a las proteínas y a la microbiota intestinal—, y atender esos cambios con conocimiento y cuidado es, según la ciencia, la única receta que funciona. Es una verdad antigua vestida con evidencia mod