En el cruce entre la fama y la vida privada, una confesión casual en un podcast abrió una ventana inesperada: Kyara Villanella, hija de la nueva presidenta Keiko Fujimori, reveló que el comediante Ricardo Mendoza le había escrito por Instagram, y que ella le respondió con una declaración de amor hacia su trabajo. Mendoza, lejos de esquivar el momento, lo convirtió en una invitación: el Teatro Canout, le dijo, es un lugar donde nadie tiene que temer ser el blanco de una broma. En tiempos donde la exposición pública puede sentirse como una trampa, el comediante ofreció algo más sencillo y más ra