En un momento en que la banca digital redefine los vínculos entre las personas y su dinero, Revolut nombra a Santiago Pérez Olano al frente de su operación española con una ambición declarada: convertirse en el banco principal de ocho millones de ciudadanos. Los números —un crecimiento del 91% en actividad con tarjetas y más de 4.600 millones en depósitos— revelan un impulso real, aunque el saldo medio por cliente delata que aún falta el paso más difícil: ganarse la confianza cotidiana. La fintech británica apuesta por hipotecas, banca privada y nóminas domiciliadas como las llaves que abren e