La ayudó a irse; fue una muerte hermosísima
Teresa Gutiérrez, ícono de la televisión colombiana, falleció el 9 de marzo de 2010 a los 81 años tras malestares estomacales que se intensificaron repentinamente. Su hija María Margarita Giraldo reveló que Majida Issa acompañó a su abuela en el momento final, ofreciéndole palabras de amor y gratitud en una muerte descrita como serena.
- Teresa Gutiérrez falleció el 9 de marzo de 2010 a los 81 años
- Murió en brazos de su nieta Majida Issa tras malestares estomacales
- Carrera de más de cinco décadas en televisión, radio y teatro colombianos
- Papeles memorables en La abuela (1979), Los cuervos (1984-1986), Pedro el escamoso (2001-2003)
María Margarita Giraldo compartió detalles íntimos sobre la muerte de la legendaria actriz Teresa Gutiérrez en 2010, destacando el papel emotivo de su nieta Majida Issa en sus últimos momentos de vida.
Más de dieciséis años después de su partida, María Margarita Giraldo decidió abrir la puerta a los últimos instantes de su madre. En el programa Expediente Final de Caracol Televisión, la actriz compartió detalles que hasta entonces habían permanecido en la intimidad del hogar: cómo Teresa Gutiérrez, la leyenda de la televisión colombiana, se fue de este mundo el 9 de marzo de 2010, a los 81 años, en brazos de su nieta Majida Issa.
Teresa Gutiérrez no era una figura menor en la historia del entretenimiento nacional. Durante más de cinco décadas, su presencia en la pantalla definió géneros, creó personajes que se quedaron en la memoria colectiva, y abrió caminos para generaciones de actores que vinieron después. Desde la implacable Brígida de Paredes en La abuela hasta Pastora García de Gaitán en Pedro el escamoso, su versatilidad le permitió transitar entre antagonistas memorables y personajes entrañables con una naturalidad que pocos lograron. Su muerte dejó un vacío que la industria sintió de inmediato.
En los días previos a su fallecimiento, Teresa había experimentado malestares estomacales que ella misma llamaba, con la familiaridad de quien ha vivido mucho, "chiripiorcas". Al principio no parecían alarmar a nadie. Pero el síntoma que parecía menor se intensificó de repente, sin aviso, el mismo día en que se fue.
Lo que María Margarita Giraldo eligió destacar no fue el dolor ni la enfermedad, sino la gracia de cómo ocurrió todo. Majida Issa, hija de Ylia Bellotto y nieta de Teresa, estaba allí. Cuando el dolor en el estómago se hizo insoportable, la actriz se recostó en los brazos de su nieta. Y en ese momento, Majida no se quedó en silencio. Le habló. "Abuelita, gracias por todo, te amamos, vete en paz", le dijo, acompañándola en el tránsito final. "La ayudó a irse; fue una muerte hermosísima", recordó María Margarita, eligiendo esa palabra: hermosa.
Majida Issa había crecido bajo la influencia de esa abuela que le mostró el camino de la actuación. El vínculo entre ellas trascendió lo familiar y se convirtió en algo más profundo: el reconocimiento de una a otra como artistas, como mujeres que habían elegido la misma vocación. Que fuera Majida quien estuviera allí, en ese momento, no era casualidad. Era la continuidad de una línea que Teresa había trazado.
La familia Gutiérrez se convirtió, a lo largo de décadas, en una dinastía del entretenimiento latinoamericano. Junto a María Margarita, estaban Miguel Varoni, actor y director de renombre, y Ylia Bellotto, todos ellos llevando adelante la herencia artística de su madre. Y ahora Majida Issa, la siguiente generación, cargaba con esa responsabilidad y ese privilegio.
Lo que María Margarita Giraldo reveló no era un relato de enfermedad o sufrimiento, sino un acto de amor en su forma más pura: una nieta sosteniendo a su abuela en el momento en que la vida se despedía, diciéndole lo que importaba, permitiéndole partir sin miedo. En una industria que a menudo dramatiza la muerte, la familia de Teresa Gutiérrez eligió recordarla de otra manera: serena, rodeada, amada, y en paz.
Citações Notáveis
Abuelita, gracias por todo, te amamos, vete en paz— Majida Issa, nieta de Teresa Gutiérrez, en los últimos momentos de su abuela
La ayudó a irse; fue una muerte hermosísima— María Margarita Giraldo, hija de Teresa Gutiérrez
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué María Margarita decidió compartir estos detalles ahora, después de tanto tiempo?
Creo que hay un momento en el que los detalles íntimos dejan de ser solo privados y se convierten en parte del legado. Dieciséis años es tiempo suficiente para que el dolor se transforme en memoria, y la memoria en algo que vale la pena contar.
¿Qué hace que la presencia de Majida en ese momento sea tan significativa?
Majida no era solo una nieta presente. Era la continuación viva de lo que Teresa había construido. Que fuera ella quien acompañara a su abuela en el final es como cerrar un círculo: la abuela que enseñó, la nieta que aprendió, ambas actrices, ambas eligiendo la misma vocación.
¿Cómo se explica que una muerte por complicaciones estomacales se describa como "hermosísima"?
Porque la belleza no está en la causa de la muerte, sino en cómo se vive. En que no fue sola, en que le dijeron lo que necesitaba escuchar, en que pudo partir sabiendo que su legado seguía vivo en los brazos de quien la sostenía.
¿Qué papel jugó la familia en mantener viva esa tradición artística?
La familia Gutiérrez no solo heredó un apellido. Heredó una responsabilidad y una pasión. Miguel Varoni, María Margarita, Ylia, y ahora Majida: cada uno de ellos eligió seguir el camino que Teresa abrió, consolidando lo que podría llamarse una dinastía, pero que es más que eso: es una vocación que se transmite de generación en generación.
¿Qué nos dice esta historia sobre cómo recordamos a los grandes artistas?
Que no los recordamos solo por sus papeles o sus logros profesionales. Los recordamos por cómo vivieron, por cómo amaron, y por lo que dejaron en quienes los rodeaban. Teresa Gutiérrez murió hace dieciséis años, pero su influencia sigue viva cada vez que Majida actúa.