De la Espriella gana presidencia colombiana por menos de un punto frente a Cepeda

No se puede proclamar ningún presidente, tranquilidad entre la ciudadanía
Gustavo Petro rechaza reconocer el preconteo y pide esperar el escrutinio definitivo ante la diferencia de menos de un punto porcentual.

De la Espriella obtiene victoria preliminar por menos de un punto porcentual, con apenas 246.000 votos de diferencia sobre Cepeda en segunda vuelta más reñida de Colombia. Participación histórica del 63,54% desde 1998 refleja polarización extrema del país entre propuestas de ultraderecha y izquierda, con votos nulos y blancos que pudieron cambiar resultado.

  • De la Espriella: 49,65% (12.937.333 votos) vs. Cepeda: 48,71% (12.691.709 votos)
  • Diferencia: menos de 250.000 votos en preconteo con 99,8% de mesas
  • Participación histórica: 63,54%, la más alta desde 1998
  • Votos nulos: 220.720; votos blancos: 426.540
  • Escrutinio definitivo comienza lunes en 2.992 comisiones escrutadoras

El candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella vence al izquierdista Iván Cepeda con 49,65% frente a 48,71% en preconteo con 99,8% de mesas. El presidente Petro advierte esperar escrutinio definitivo ante diferencia de menos de 250.000 votos.

Colombia despertó el lunes 21 de junio con una elección que casi no tuvo ganador. Cuando la Registraduría cerró el preconteo con el 99,8% de las mesas escrutadas, Abelardo de la Espriella, abogado de ultraderecha, había obtenido 12.937.333 votos —el 49,65%— frente a los 12.691.709 votos de Iván Cepeda, senador de izquierda, quien alcanzó el 48,71%. La diferencia era de menos de 250.000 votos. En una nación de casi 50 millones de habitantes, eso equivalía a menos de un punto porcentual. De la Espriella se convirtió en el presidente electo según el preconteo, pero la palabra "electo" quedó suspendida en el aire, porque en Colombia, como en varios países latinoamericanos, ese conteo preliminar no tiene fuerza legal vinculante.

La jornada transcurrió en paz, aunque el Ministerio del Interior registró más de 2.600 denuncias y quejas por delitos electorales. Fue la segunda vuelta más reñida en la historia electoral colombiana, y también la que convocó la mayor participación desde 1998: el 63,54% de los votantes acudió a las urnas. Más de 2,3 millones de personas que no habían votado en la primera ronda de mayo decidieron participar esta vez. Los votos nulos sumaron 220.720 y los blancos 426.540, cifras que en una elección tan cerrada adquirieron peso simbólico: cualquiera de esos grupos de abstencionistas o protestantes podría haber inclinado la balanza.

El presidente Gustavo Petro, cuyo candidato de continuidad era Cepeda, no reconoció el resultado preliminar. A través de X escribió que "no se puede proclamar ningún presidente" y pidió "tranquilidad entre la ciudadanía". Petro había cuestionado el sistema de preconteo durante las semanas previas a la elección, señalando irregularidades que la mayoría de observadores internacionales había desestimado. Ahora, con una diferencia tan estrecha, sus argumentos ganaban peso político. El registrador nacional, Hernán Penagos, pidió a la ciudadanía "absoluta tranquilidad" mientras avanzaba el escrutinio definitivo, que comenzaría el lunes en 2.992 comisiones escrutadoras. Penagos enfatizó que las normas electorales establecían procedimientos claros a seguir después de la divulgación de datos preliminares, y que no había razón para generar temor.

De la Espriella celebró su victoria preliminar en Barranquilla, donde había votado. "Hoy se juega el partido más importante de Colombia", dijo. "Hoy decidimos el futuro de nuestra Patria y el porvenir de nuestros hijos. Con la ayuda de Dios y el respaldo de millones de colombianos, vamos a ganar esta batalla democrática". Su compañero de fórmula, José Manuel Restrepo, fue más directo: "¡Lo lograste, Tigre! Colombia eligió presidente y se llama Abelardo de La Espriella. Aquí comienza la Patria Milagro".

Cepeda, quien votó en el sur de Bogotá, fue más cauteloso. Reconoció que aceptarían el resultado final, pero advirtió que ejercerían "una muy clara observación". Sus seguidores, concentrados en el Royal Center de la capital, no aceptaban el preconteo. Gritaban "escrutinio", "no pasarán" y "el pueblo no se rinde". Jorge Rojas, integrante de la campaña de Cepeda, anunció que sus abogados escrutadores comenzarían el trabajo al día siguiente y que pedirían impugnar mesas en las que, según su denuncia, se habían comprado votos en la costa Caribe.

El mapa electoral se mantuvo casi idéntico al de hace cuatro años, cuando Gustavo Petro derrotó a Rodolfo Hernández. Las costas y la Amazonía votaron por la izquierda; el interior, por la ultraderecha. Caquetá fue la única excepción notable: pasó de De la Espriella a Cepeda entre la primera vuelta y esta segunda, aunque por márgenes microscópicos. En Bogotá, Cepeda dominaba con el 52,47%, lo que llevó al alcalde Carlos Fernando Galán a reconocer la victoria de De la Espriella mientras llamaba a mantener la calma y a tramitar cualquier inconformidad "por medio de los mecanismos legalmente establecidos".

La polarización extrema que había caracterizado la campaña se reflejaba en las reacciones internacionales. Javier Milei, presidente de Argentina, fue de los primeros en felicitar a De la Espriella. "LEÓN Y EL TIGRE RUGEN EN LATINOAMÉRICA", escribió, celebrando lo que describió como la elección del "camino de la libertad económica, la prosperidad, la seguridad implacable" y el rechazo al crimen organizado y al narcotráfico. Expresidentes colombianos como Juan Manuel Santos, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe también felicitaron al ultraderechista. Uribe fue más allá, tildando de "ilegal" el apoyo del gobierno de Petro a la campaña de Cepeda.

Pero la elección no estaba decidida. El escrutinio definitivo, que comenzaría el lunes en comisiones escrutadoras y avanzaría por diferentes niveles —auxiliares, municipales, departamentales, hasta el Consejo Nacional Electoral— podría cambiar el resultado. Petro había señalado irregularidades específicas: formularios E14 sin firmas de jurados que debían ser impugnados de inmediato. Con ambos candidatos por debajo del 50%, la ley permitía impugnar mesas. En una elección ganada por menos de 250.000 votos, cada acta contaba. Colombia se preparaba para días de tensión judicial mientras el país esperaba saber quién sería realmente su próximo presidente.

No se puede proclamar ningún presidente, tranquilidad entre la ciudadanía
— Gustavo Petro, presidente de Colombia
¡Lo lograste, Tigre! Colombia eligió presidente y se llama Abelardo de La Espriella. Aquí comienza la Patria Milagro
— José Manuel Restrepo, candidato vicepresidencial de De la Espriella
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué una diferencia de menos de un punto porcentual genera tanta incertidumbre legal si De la Espriella ya está ganando en el preconteo?

Model

Porque en Colombia el preconteo no es vinculante. Es rápido, útil para la política, pero no tiene fuerza legal. El escrutinio definitivo es lo que cuenta, y cuando la diferencia es tan pequeña, cualquier irregularidad en una mesa puede cambiar el resultado. Petro tiene derecho a impugnar.

Inventor

¿Qué significa que más de 2,3 millones de personas votaran por primera vez en esta segunda vuelta?

Model

Significa que la polarización fue tan intensa que sacó a gente que no había participado en mayo. Algunos vinieron a votar por De la Espriella por seguridad, otros por Cepeda por ideología. Esa participación del 63,54% es la más alta desde 1998. El país estaba dividido y movilizado.

Inventor

¿Qué hubiera pasado si los votos nulos y blancos se hubieran contabilizado como votos válidos?

Model

Hubiera sido diferente. Había 220.720 votos nulos y 426.540 blancos. Eso es casi 650.000 votos de protesta o abstención. En una elección ganada por 246.000 votos, eso es enorme. Muestra que casi un millón de colombianos no estaban conformes con ninguna opción.

Inventor

¿Por qué Petro no reconoce el resultado si De la Espriella está ganando?

Model

Porque tiene derecho legal a impugnar mesas. Petro ha denunciado irregularidades en el sistema informático y en formularios sin firmas de jurados. Con un margen tan ajustado, esas impugnaciones podrían cambiar el resultado. Es su derecho, aunque políticamente es arriesgado.

Inventor

¿Qué pasa ahora, en los días siguientes?

Model

El escrutinio definitivo comienza el lunes. Comisiones escrutadoras en todo el país revisan cada acta. Petro y Cepeda pueden impugnar mesas específicas. El proceso sube por niveles hasta el Consejo Nacional Electoral. Podría tomar días. Hasta entonces, De la Espriella es presidente electo, pero no presidente confirmado.

Quer a matéria completa? Leia o original em El País ↗
Fale Conosco FAQ