La democracia debe mantenerse por la razón o por la fuerza
Abelardo de la Espriella ganó la primera vuelta con 43,7% de los votos, superando ampliamente las expectativas de las encuestas y consolidándose como nuevo líder de la derecha colombiana. La derecha tradicional, incluyendo el expresidente Iván Duque y Paloma Valencia (tercera con 6,9%), respalda a Espriella para derrotar al proyecto de izquierda de Gustavo Petro e Iván Cepeda.
- Abelardo de la Espriella ganó con 10,3 millones de votos (43,7%)
- Iván Cepeda obtuvo 40,9% de los votos en primera vuelta
- Sergio Fajardo quedó cuarto con 4% (un millón de votos)
- Segunda vuelta programada para el 21 de junio de 2026
- Paloma Valencia tercera con 6,9% de los votos
En la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas, el ultraderechista Abelardo de la Espriella obtuvo 10,3 millones de votos (43,7%), enfrentándose en segunda vuelta al izquierdista Iván Cepeda (40,9%), mientras la derecha tradicional se alinea detrás de Espriella.
Colombia despertó el lunes a una sorpresa política de magnitud. Abelardo de la Espriella, un candidato ultraderechista que las encuestas apenas medían semanas atrás, había ganado la primera vuelta presidencial con más de diez millones de votos, el 43,7 por ciento del total. Su victoria fue tan contundente que redibujó el mapa político del país de la noche a la mañana. El abogado penalista, quien promete recortar el Estado al estilo del argentino Javier Milei y construir megacárceles como el salvadoreño Nayib Bukele, se convirtió en el nuevo líder de la derecha colombiana, desplazando décadas de hegemonía del expresidente Álvaro Uribe Vélez.
La derecha tradicional no tardó en alinearse. Paloma Valencia, quien quedó tercera con apenas el 6,9 por ciento de los votos, anunció su apoyo a Espriella para lo que llamó "derrotar el neocomunismo". El expresidente Iván Duque, que había guardado silencio antes de la votación, también se sumó al respaldo. El exsenador David Luna, quien había competido contra Valencia en las primarias de la derecha, declaró que votaría por Espriella. Incluso el partido Cambio Radical, liderado hasta su muerte hace poco por Germán Vargas Lleras, expresó su apoyo total. Figuras del Centro Democrático, el partido de Valencia, también se pronunciaron a favor del ultraderechista. La consolidación fue casi inmediata: la derecha se había reorganizado alrededor de un nuevo eje.
En el acto de campaña en el Malecón de Barranquilla, protegido por vidrios blindados, Espriella se dirigió a sus seguidores con un lenguaje combativo. Rechazó las declaraciones del presidente Gustavo Petro e Iván Cepeda, quien había cuestionado el preconteo y anunciado que esperaría el escrutinio definitivo. "No se atrevan a insistir en desconocer los resultados porque el pueblo se va a levantar y los va a castigar", advirtió. Hizo un llamado a la fuerza pública y al Ejército para que activaran mecanismos constitucionales si el presidente intentaba desconocer la voluntad popular. Sin embargo, matizó su postura diciendo que era "un hombre formado en las leyes" y que su gobierno sería "democrático y garante de la institucionalidad". La democracia, dijo, debe mantenerse "por la razón o por la fuerza".
Desde la izquierda, Iván Cepeda respondió con confianza. El candidato del Pacto Histórico, quien había liderado las encuestas hasta una semana antes de la votación, obtuvo el 40,9 por ciento de los votos. Propuso un debate con Espriella para la segunda vuelta, aunque sin detallar las condiciones. En sus primeras declaraciones, elevó el tono: tildó a Espriella de "estafador de estafadores y narcotraficantes" y advirtió que "Colombia no se la vamos a entregar a las prácticas criminales del fascismo criollo". A pesar del resultado, se mostró optimista. "Vamos a ganar en segunda vuelta, que no quepa duda", afirmó ante cientos de seguidores que vitoreaban: "Derechos, sí. Derecha, no". Aida Quilcué, su fórmula vicepresidencial, rechazó los resultados diciendo que "nuestras ancestralidades no aceptan estos resultados" y pidió redoblar esfuerzos para la segunda vuelta.
El voto del centrista Sergio Fajardo, quien quedó cuarto con un millón de votos y el 4 por ciento, se antoja ahora decisivo. El matemático que gobernó Medellín evitó pronunciarse sobre a quién apoyaría. "Vamos a reflexionar, somos muchas personas las que estamos representando. Y lo que nosotros digamos va a ser crucial", declaró. Fajardo enfatizó que sus votantes tendrían poder de decisión en la contienda del 21 de junio. Mientras tanto, la izquierda intentaba seducir a Juan Daniel Oviedo, quien fue fórmula vicepresidencial de Valencia. La congresista petrista María Fernanda Carrascal le ofreció un café, recordando que una semana antes Valencia había hecho lo mismo con Fajardo, quien aceptó la bebida pero no se unió a su campaña.
Oviedo, sin comprometerse con ninguno de los dos candidatos, criticó el panorama que se abría. "El país se debate entre un candidato machista y homofóbico y un candidato que no ha querido dar la cara con respecto al proyecto político, económico y social", dijo. Mientras tanto, María Corina Machado, la líder venezolana, felicitó a Espriella por su victoria, escribiendo en redes sociales que los venezolanos necesitaban "una Colombia fuerte y unida para juntos desmontar las redes criminales y el comunismo". La segunda vuelta del 21 de junio promete ser una contienda cerrada, donde los votos del centro político podrían inclinar la balanza hacia cualquiera de los dos extremos.
Citações Notáveis
Vamos a ganar en segunda vuelta, que no quepa duda— Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico
No se atrevan a insistir en desconocer los resultados porque el pueblo se va a levantar y los va a castigar— Abelardo de la Espriella, candidato ultraderechista
La voz de nosotros se va a escuchar porque es el futuro de Colombia el que está en nuestras manos— Sergio Fajardo, candidato centrista
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Cómo es posible que las encuestas no vieran venir esta victoria de Espriella?
Las encuestas simplemente no lo medían. Hace semanas aún era un candidato marginal. Lo que pasó fue que capturó un voto de castigo contra el gobierno de Petro, pero también algo más: una demanda de orden y seguridad que resonó más fuerte de lo que nadie esperaba.
¿Y por qué la derecha tradicional se alineó tan rápido detrás de él, siendo que representa algo tan diferente a lo que ellos han sido?
Porque el miedo al proyecto de izquierda fue más fuerte que cualquier otra consideración. Uribe gobernó la derecha durante veinte años. Espriella es nuevo, es más radical, pero en ese momento lo que importaba era detener a Cepeda. La unidad fue pragmática, no ideológica.
¿Qué tan importante es realmente el voto de Fajardo y sus seguidores?
Podría ser determinante. Espriella tiene 43,7 por ciento y Cepeda 40,9. Fajardo tiene un millón de votos, el 4 por ciento. Si esos votos se dividen, uno de los dos gana. Si se concentran, pueden cambiar el resultado.
¿Por qué Oviedo no se comprometió con Espriella como hizo Valencia?
Porque Oviedo vio que Valencia quedó tercera con apenas el 6,9 por ciento. Él movía votos del centro en las primarias de marzo. Probablemente está esperando a ver qué le ofrece cada lado, o simplemente rechaza ambas opciones.
¿Qué significa que Espriella hable de democracia "por la razón o por la fuerza"?
Es una frase peligrosa. Dice que respeta las leyes, pero también deja abierta la puerta a algo más. Es la retórica de quien se siente con poder y está advirtiendo que no aceptará un resultado que no le favorezca.
¿Cepeda realmente cree que puede ganar?
Dice que sí, y sus números no son tan malos. Está a menos de tres puntos de distancia. Pero necesita que todo se alinee a su favor: que Fajardo no lo abandone, que la izquierda se movilice, que el voto de castigo no siga creciendo.