En el umbral de una ceremonia que debería haber sido un cierre digno, Pía Ramírez, representante de Calama en Miss Universo Chile 2026, se encontró sola dos días antes de la final, sin el respaldo de quien se comprometió a guiarla. Lo que comenzó como un concurso de belleza sostenido por el esfuerzo colectivo de una ciudad entera derivó en un conflicto de acusaciones cruzadas —abandono, fraude, incumplimiento— que ahora busca resolución no en un escenario, sino ante las instituciones legales. Es el recordatorio de que detrás de cada corona hay contratos, confianzas y, a veces, traiciones.
Representante de Calama en Miss Universo denuncia abandono de exdirector antes de final
Pía Ramírez fue abandonada por su director de organización días antes de la final del concurso, impidiéndole participar en la ceremonia de clausura.