La creación de estas imágenes conlleva un tratamiento de datos sin consentimiento
La creación de deepfakes explícitos será delito con multa y prisión, con sanciones más severas si el contenido se comparte en Internet. Esta práctica infringe derechos de protección de datos, intimidad y propia imagen, como ocurrió con menores en Almendralejo que fueron víctimas de imágenes falsas.
- El Reino Unido propone penas de cárcel para crear y compartir deepfakes pornográficos sin consentimiento
- Menores en Almendralejo, Badajoz, fueron víctimas de fotografías falsas desnudas generadas por IA
- Las víctimas pueden reportar a la Agencia de Protección de Datos en menos de 24 horas para detener la difusión
El Gobierno de Reino Unido propone penas de cárcel para quienes creen y compartan deepfakes pornográficos sin consentimiento, como parte de su programa de seguridad en línea.
El Reino Unido está a punto de convertir la creación de pornografía deepfake en un delito penal. El Ministerio de Justicia británico ha propuesto legislación que castigaría con cárcel a cualquiera que genere imágenes sexuales sintéticas de otra persona sin su consentimiento, una medida que forma parte de su estrategia más amplia de seguridad en línea y que aún debe ser aprobada por el Parlamento.
La iniciativa surge en un contexto donde la inteligencia artificial ha avanzado lo suficiente como para crear contenido pornográfico convincente usando solo una fotografía. Aplicaciones como ClothOff y DeepNude ya permiten a los usuarios desnudar digitalmente a personas en imágenes, mientras que algoritmos más sofisticados pueden generar vídeos sexuales falsos. El problema no es teórico. En Almendralejo, Badajoz, un grupo de menores fue víctima de la difusión de fotografías falsas generadas por IA en las que aparecían desnudas, un caso que ilustra cómo esta tecnología se está usando para abusar de personas reales, especialmente mujeres y niñas.
Bajo la propuesta británica, crear deepfakes pornográficos sin consentimiento será un delito que conllevará multa y posible encarcelamiento. Las sanciones serán más severas si el contenido se comparte en internet. El Ministerio de Justicia considera que compartir este material es particularmente grave, y advierte que quienes lo hagan enfrentarán un proceso judicial con penas de prisión. Laura Farris, Ministra de Víctimas y Salvaguardia, declaró que esta práctica es "despreciable y completamente inaceptable", subrayando que representa una forma de degradación y deshumanización dirigida especialmente contra las mujeres, y que puede causar "consecuencias catastróficas" cuando el material se difunde ampliamente.
Desde una perspectiva legal, la pornografía deepfake vulnera dos derechos fundamentales: la protección de datos y el derecho a la intimidad, el honor y la propia imagen. Eduard Blasi, profesor de la Universitat Oberta de Catalunya, explica que aunque las imágenes sean falsas, la creación de deepfakes implica el uso de datos personales reales —el rostro, a veces la voz— sin consentimiento del afectado. Esto constituye un tratamiento de datos personales ilegal. Además, cuando el contenido es de naturaleza sexual, se trata de datos sensibles relacionados con la vida íntima de la persona, lo que agrava la violación de derechos.
Para quienes se encuentren siendo víctimas de este tipo de abuso, existen canales de respuesta. En España, la Agencia de Protección de Datos cuenta con un canal prioritario para casos que involucren contenido sexual o imágenes íntimas. Las víctimas pueden reportar la situación y, en menos de 24 horas, la agencia intentará evitar que el contenido se siga compartiendo, cortando así la cadena de distribución. Después de esto, es necesario presentar una denuncia ante la policía para que se identifique al creador y se persiga el delito.
La propuesta del Reino Unido representa un endurecimiento significativo de la respuesta legal a este problema. Mientras que la Unión Europea ha aprobado una ley general sobre inteligencia artificial que regula el uso de la tecnología según el riesgo que suponga, el enfoque británico es más específico y punitivo: criminalizar directamente la conducta de crear y compartir este contenido. La medida aún debe pasar por el Parlamento, pero señala una dirección clara en la que varios gobiernos occidentales están comenzando a moverse para proteger a las personas de los abusos sexuales digitales.
Notable Quotes
La creación de imágenes sexuales deepfake es despreciable y completamente inaceptable, independientemente de si la imagen se comparte o no. Es otro ejemplo de las formas en que ciertas personas buscan degradar y deshumanizar a otras, especialmente a las mujeres.— Laura Farris, Ministra de Víctimas y Salvaguardia del Reino Unido
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué el Reino Unido siente la necesidad de legislar específicamente sobre esto ahora?
Porque la tecnología ha llegado a un punto donde cualquiera con una fotografía puede crear contenido sexual convincente de otra persona. Ya no es ciencia ficción. Está pasando.
¿Y la multa y la cárcel son suficientes como disuasivo?
Probablemente no para todos. Pero lo importante es que establece un límite legal claro: esto no es un área gris. Es un delito. Eso cambia cómo las plataformas, los proveedores de servicios y la policía pueden actuar.
¿Qué pasa con las víctimas mientras espera la aprobación parlamentaria?
Eso es lo frustrante. Las menores de Almendralejo no tuvieron protección legal específica cuando les pasó. Tuvieron que recurrir a leyes de protección de datos y privacidad que no fueron diseñadas para esto. Ahora hay canales de respuesta rápida, pero la ley penal que realmente castigue al creador aún no existe en muchos lugares.
¿Cómo se diferencia esto de otras formas de abuso en línea?
Es más insidioso porque parece real. Una víctima no solo sufre la violación de su privacidad, sino que existe una versión falsa de ella haciendo cosas que nunca hizo. Es una forma de deshumanización que es difícil de reparar psicológicamente.
¿Qué debería hacer alguien que descubre que es víctima?
Actuar rápido. Reportar a la agencia de protección de datos en menos de 24 horas para detener la difusión, y luego denunciar a la policía. El tiempo es crítico porque una vez que algo se comparte en internet, es casi imposible recuperar el control.