En el segundo trimestre de 2026, AT&T México perdió un millón de clientes de prepago como consecuencia directa del registro obligatorio de líneas móviles impulsado por el gobierno federal, una política que busca vincular cada número telefónico a la identidad de su portador. La medida, que solo alcanzó el 43% de cobertura antes de su fecha límite original, revela la tensión inevitable entre el orden institucional y la realidad cotidiana de millones de usuarios informales. Mientras la regulación remodela el paisaje del mercado, la empresa encuentra en el segmento pospago y en la infraestructura