Cada día, más de setecientas mujeres mueren por complicaciones del embarazo y el parto que la ciencia ya sabe cómo evitar. Esta tragedia no es un misterio médico sino una falla de voluntad política y distribución de recursos, concentrada con brutal claridad en el sur de Asia y África subsahariana. Las soluciones existen, son baratas y están probadas; lo que falta es el compromiso colectivo de llevarlas a quienes más las necesitan.
Reducir la mortalidad materna es muy barato: intervenciones simples salvan vidas
Más de 700 mujeres mueren diariamente por complicaciones prevenibles durante el embarazo y parto, con desproporcionado impacto en mujeres de África subsahariana, sur de Asia y minorías en países desarrollados.