En el noreste de la República Democrática del Congo, donde décadas de guerra han erosionado toda infraestructura de cuidado, el virus Bundibugyo avanza sin vacuna ni tratamiento que lo detenga. Desde mayo de 2026, más de tres mil personas han contraído ébola y 1.354 han muerto, en lo que ya se perfila como una de las epidemias más graves en la historia reciente del país. La humanidad vuelve a enfrentarse a la vieja lección de que la enfermedad encuentra su camino más fácil allí donde la paz y la medicina han sido negadas por más tiempo.
RD Congo registra más de 3.000 casos de ébola con tasa de mortalidad cercana al 45%
1.354 muertes confirmadas entre 3.075 casos de ébola; la epidemia afecta desproporcionadamente a población en zona de conflicto armado.