En las cumbres más inhóspitas de los Andes, un pequeño roedor ha desplazado la frontera de lo que la ciencia consideraba posible para los mamíferos. El ratón orejudo andino prospera a casi 7.000 metros sobre el nivel del mar —más de un kilómetro por encima del límite aceptado hasta ahora— en condiciones que los investigadores comparan con la superficie de Marte. Un estudio publicado en Science revela que no es un solo rasgo extraordinario lo que lo sostiene, sino una constelación de adaptaciones distribuidas en cada sistema de su cuerpo: una lección sobre los alcances insospechados de la evolu