En los días de agosto, Quito se convierte en escenario de un acto que va más allá de la gastronomía: la quinta edición de Hueca Fest reúne a más de doscientos participantes para afirmar que las tradiciones culinarias de Ecuador no son reliquias del pasado, sino fuerzas vivas del presente. Con ciento cincuenta establecimientos y setenta emprendimientos, el festival despliega la diversidad de un país que se come desde la costa hasta los páramos. El intento de un récord Guinness el nueve de agosto no es una excentricidad, sino una declaración: lo particular, lo regional, lo que sabe a casa, merec