Musk pasó de superhéroe a villano en los ojos de Wall Street
La fortuna de Musk se vio afectada por una fuerte caída en las acciones de Tesla, su principal empresa de autos eléctricos, este año. Arnault es fundador y director ejecutivo de LVMH, el mayor grupo de artículos de lujo con 75 marcas, 163.000 empleados y más de 4.590 tiendas en el mundo.
- Bernard Arnault superó a Elon Musk con una fortuna de US$188.000 millones frente a US$178.000 millones
- LVMH posee 75 marcas de lujo, 163.000 empleados y más de 4.590 tiendas en el mundo
- Musk invirtió US$44.000 millones en la compra de Twitter en octubre de 2022
- Tesla retiró 321.000 vehículos del mercado en noviembre de 2022 por problemas de software
Bernard Arnault, director ejecutivo de LVMH, superó a Elon Musk como el hombre más rico del mundo con una fortuna de US$188.000 millones, mientras que la de Musk cayó a US$178.000 millones por la caída de acciones de Tesla.
A finales de 2022, la jerarquía de la riqueza mundial experimentó un cambio notable. Elon Musk, quien había dominado el primer lugar durante meses, cedió su posición al francés Bernard Arnault, director ejecutivo del conglomerado de lujo LVMH. La fortuna de Arnault alcanzaba los 188.000 millones de dólares, superando los 178.000 millones de Musk según las evaluaciones de Forbes y Bloomberg.
La caída de Musk fue impulsada principalmente por el desplome de las acciones de Tesla, su empresa insignia de vehículos eléctricos. Durante 2022, el valor de Tesla se contrajo significativamente, erosionando la mayor parte de la riqueza del empresario. Además de su participación del casi 14 por ciento en Tesla, Musk había invertido 44.000 millones de dólares en la adquisición de Twitter en octubre, una transacción que generó turbulencia tanto en su fortuna como en su reputación corporativa.
Arnault construyó su imperio durante décadas. Comenzó su carrera profesional en 1971 en la empresa de construcción de su padre, que luego reorientó hacia bienes raíces. Después de invertir en la división textil de Christian Dior, asumió la presidencia ejecutiva en 1985 y consolidó la fusión entre perfumería y alta costura. En 1987 compró acciones de LVMH e implementó un plan de expansión ambicioso que lo posicionaría como líder indiscutible del sector de artículos de lujo. Para 2013, su fortuna ya alcanzaba 29.000 millones de dólares; para 2019 había llegado a 100.000 millones, convirtiéndolo en el hombre más rico de Francia.
Hoy, LVMH es un gigante multinacional con 75 marcas de lujo bajo su paraguas, incluyendo Bulgari, Hermès, Christian Dior, Tag Heuer, Dom Pérignon y Tiffany & Co, que fue adquirida en 2021 tras negociaciones complicadas por la pandemia. El grupo emplea a 163.000 personas y opera más de 4.590 tiendas en todo el mundo. Su estrategia actual se enfoca en expandir su presencia digital y atraer a consumidores más jóvenes, particularmente en el mercado chino.
Arnault ha cultivado una imagen de mecenas de las artes, coleccionando obras de Basquiat, Hirst, Warhol y Picasso. Recibió el premio David Rockefeller del Museo de Arte Moderno de Nueva York por su "generosidad deslumbrante". Sin embargo, LVMH no ha estado exento de controversias. Christian Dior despidió al diseñador John Galliano por declaraciones antisemitas, y el grupo enfrentó acusaciones de discriminación y acoso en la marca Prada. En diciembre de 2021, LVMH pagó 12,2 millones de dólares en una demanda relacionada con espionaje corporativo realizado por un exjefe de inteligencia francesa contratado por la empresa.
La caída de Musk fue más abrupta. Aunque comenzó 2022 acumulando acciones de Twitter, su oferta de compra de 44.000 millones de dólares en abril fue considerada excesiva por observadores del mercado. En julio se retractó, citando preocupaciones sobre cuentas falsas. Los ejecutivos de Twitter lo demandaron para obligarlo a cumplir, generando un prolongado litigio que capturó la atención pública y, según analistas, dañó la confianza de los inversores en Tesla.
Dan Ives, analista de Wedbush Securities, describió el episodio como un "circo" que ejerció presión sobre las acciones de Tesla. "Musk ha pasado de ser un superhéroe de las acciones de Tesla al villano en los ojos de Wall Street", comentó a la BBC, añadiendo que "el show de Twitter ha dañado la marca Musk y es un gran lastre para los activos de Tesla. Musk es Tesla y Tesla es Musk". Para financiar la compra de Twitter, Musk vendió miles de millones en acciones de Tesla, lo que contribuyó directamente a la reducción de su valor.
Tesla también enfrentó vientos en contra operacionales. En noviembre de 2022 retiró 321.000 vehículos del mercado por problemas de software. Los inversores expresaban cautela sobre una posible desaceleración de la demanda de vehículos eléctricos conforme la economía se debilitaba, los costos de financiamiento aumentaban y competidores como General Motors y Ford expandían sus propias líneas de vehículos eléctricos. Además, el gobierno investigaba accidentes relacionados con el sistema de autopiloto de Tesla. En este contexto de presiones múltiples, la fortuna de Musk se contrajo mientras la de Arnault, construida sobre un imperio de lujo más estable y diversificado, continuaba su ascenso.
Citas Notables
Musk ha pasado de ser un superhéroe de las acciones de Tesla al villano en los ojos de Wall Street, a medida que la caída se acentúa con cada tuit— Dan Ives, Wedbush Securities
El show circense de Twitter ha dañado la marca Musk y es un gran lastre para los activos de Tesla. Musk es Tesla y Tesla es Musk— Dan Ives, Wedbush Securities
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Cómo es posible que alguien pierda 10.000 millones de dólares en cuestión de meses?
No fue de la noche a la mañana. Las acciones de Tesla cayeron durante todo el año, pero la velocidad se aceleró cuando Musk se vio atrapado en la batalla legal por Twitter. Los inversores comenzaron a dudar de si su atención estaba realmente en Tesla.
¿Entonces la compra de Twitter fue un error financiero?
Fue una distracción costosa. Musk vendió miles de millones en acciones de Tesla para financiar la compra, lo que presionó el precio hacia abajo. Pero además, cada tuit sobre Twitter, cada giro legal, cada promesa incumplida, erosionaba la confianza de Wall Street.
¿Y Arnault simplemente se benefició de la mala suerte de Musk?
No exactamente. Arnault construyó su riqueza durante décadas, diversificando en 75 marcas diferentes. LVMH no depende de una sola empresa o de la confianza en una sola persona. Es más resiliente.
¿Qué dice eso sobre dónde está el dinero real en el mundo?
Que la riqueza estable viene de los productos que la gente siempre quiere—lujo, belleza, estatus—mientras que la riqueza especulativa depende de la fe en una visión. Cuando esa fe se tambalea, todo se desmorona.
¿Crees que Musk volverá a recuperar el primer lugar?
Depende de si Tesla puede recuperar el momentum y si Musk puede demostrar que Twitter fue una apuesta estratégica, no una distracción. Pero Arnault tiene tiempo de su lado. LVMH no va a desaparecer.